John Bolton, exasesor de Seguridad Nacional del Presidente Donald Trump y quien posteriormente se convirtió en uno de sus críticos más duros, compareció este viernes ante un tribunal para declararse culpable de retener ilegalmente información relacionada con la defensa nacional.
Bolton alcanzó un acuerdo con los fiscales del Departamento de Justicia de Estados Unidos para declararse culpable de un cargo por conservar ilegalmente material clasificado. El Gobierno lo acusó de mantener extensas notas con información sensible con el eventual propósito de utilizarlas en un libro publicado en 2020, en el que relató su paso por la Casa Blanca y sostuvo que Trump no era apto para ejercer la Presidencia.
Bolton presentó su declaración de culpabilidad ante un juez federal en Greenbelt, Maryland. Un abogado del Departamento de Justicia afirmó que,
de haber llegado el caso a juicio, el Gobierno habría demostrado que Bolton "abusó" de la posición de confianza que ocupaba.
Consultado por el juez sobre si era culpable del delito, Bolton respondió que sí y que estaba "arrepentido".
Como parte del acuerdo, los fiscales solicitarán una condena que incluya una multa de US$ 2,25 millones y una pena de prisión no superior a cinco años, inferior al máximo de 10 años contemplado por la legislación estadounidense. Bolton podrá solicitar una condena con poco o ningún tiempo efectivo en prisión.
La audiencia de sentencia quedó fijada para el 28 de octubre. En última instancia, corresponderá al juez federal Theodore Chuang determinar tanto la pena de cárcel como el monto de la multa.
Bolton podrá retirar su declaración de culpabilidad si el magistrado no acepta los términos del acuerdo, confirmó el fiscal durante la audiencia de este viernes.
El acuerdo también establece que Bolton deberá realizar hasta 100 horas de lo que el fiscal describió como "servicio comunitario", destinadas a ayudar al Gobierno a identificar y abordar problemas relacionados con la divulgación de información clasificada por parte de funcionarios públicos. El fiscal no entregó más detalles sobre esas tareas, mientras que el juez señaló que se trataba de una disposición inusual y distinta de lo que normalmente consideraría servicio comunitario.
Además, Bolton deberá participar en una sesión informativa con funcionarios del Departamento de Justicia y de la comunidad de inteligencia de Estados Unidos sobre el manejo de información clasificada.
Bolton fue acusado en octubre de 2025, cuando un gran jurado federal en Maryland lo imputó por 18 cargos relacionados con el manejo indebido de información clasificada. Inicialmente se declaró inocente.
Bolton fue asesor de Seguridad Nacional durante el primer mandato de Trump. Las acusaciones en su contra se centraron en lo que el Gobierno describió como "anotaciones tipo diario" que detallaban su trabajo cotidiano en ese cargo entre 2018 y 2019. Los fiscales sostuvieron que Bolton compartió esas notas con familiares y que mantuvo copias impresas en su residencia en Maryland durante años.
Según los documentos presentados por el Gobierno ante el tribunal, ninguna de las informaciones clasificadas cuya retención ilegal se le imputó fue incluida en el libro cuando este fue publicado.
La acusación contra Bolton se produjo en medio de la presión ejercida por Trump sobre funcionarios del Departamento de Justicia para investigar y procesar a quienes consideraba sus adversarios políticos, entre ellos el exdirector del FBI James Comey y la fiscal general del estado de Nueva York, Letitia James. Tras hacerse pública la acusación, Trump calificó a Bolton como una "mala persona", aunque afirmó que no había revisado el caso en su contra.
El caso de Bolton era uno de los más graves debido a los cargos relacionados con información protegida de defensa nacional. La investigación se inició durante la administración del Presidente Joe Biden.
En 2021, un representante de Bolton alertó al FBI sobre un presunto hackeo de su cuenta personal de correo electrónico por parte de actores iraníes, pero no informó en ese momento a las autoridades federales que Bolton había utilizado esa cuenta para compartir información de defensa nacional con miembros de su familia, según la acusación.