Temores internos y externos a una nueva recesión mundial terminaron por afectar más de lo esperado a la Bolsa de Nueva York, a pesar de los buenos datos macroeconómicos dados a conocer hoy en EEUU. Así, la plaza bursátil neoyorquina retrocedió más de 2% en su cierre preliminar. Los buenos datos macroeconómicos dados a conocer hoy por la principal economía del mundo no fueron suficientes para compensar las malas noticias provenientes de Europa.
El principal índice de Wall Street, el Dow Jones, se contrajo hoy 2,37%, hasta 10.654,85 puntos. El indicador llegó, con este segundo retroceso luego de la caída del viernes, a su nivel más bajo desde septiembre de 2010.
En la misma línea, el industrial S&P 500 cayó 2,86% en sus operaciones de hoy, llegando a 1.099 enteros. Asimismo, el compuesto Nasdaq se depreció 3,29% hasta 2.335,83 unidades.
Las buenas noticias que llegaban a la plaza estadounidense a primera hora de la mañana no fueron suficientes para calmar los ánimos de unos inversionistas que miran con mucho recelo a la Unión Europea.
La mejora inesperada del ISM manufacturero en septiembre permitía al mercado vestirse de verde durante un breve periodo de tiempo, pero poco a poco el entusiasmo por el alza hasta los 51,6 puntos, desde los 50,6 puntos de agosto del indicador se terminó diluyendo.
Mercados e inversionistas no ocultaron su nerviosismo y malestar por las preocupantes noticias que llegaron desde el Viejo Continente, donde hoy Grecia reconoció que no será capaz de cumplir con los objetivos de déficit marcados por la ‘troika’. El Gobierno de Papandréu admitió su incapacidad para ceñirse a la meta de 7,6% que le piden para recibir el segundo tramo del rescate. El agujero presupuestario ascenderá este año a 8,5% del PIB.
Dos de los sectores más castigados hoy en la bolsa fueron el bancario y el de las aerolíneas. Las acciones de Morgan Stanley (-7,7%), JPMorgan (-4,88%), Citigroup (-9,78%), Bank of America (-9,64%) y Goldman Sachs (-4,73%) sufrieron fuertes caídas.
Mucho peor le fueron las cosas a American Airlines -con un retroceso de 33,11%-, que se desplomó entre rumores de una posible bancarrota de su matriz AMR y arrastró al resto de empresas del sector. La caída es la peor del papel de AMR desde marzo de 2003, y en lo que va del año acumula una caída de 74,58%.