Las tres compañías eléctricas del S&P IPSA que operan en Chile concluyeron esta semana la entrega de sus resultados del primer trimestre de 2026, y las acciones de Enel se vieron apuntaladas por un contrato de suministro con la británica Shell.
Enel Chile reportó utilidades por US$ 162 millones, cifra que representa un alza de 7% interanual y supera los US$ 141 millones en la estimación promedio de seis corredoras de bolsa compiladas por DF. Además, proviene de un aumento de 15,8% en el Ebitda.
Por su parte, Engie Energía Chile informó ganancias por US$ 118 millones, mejor que los US$ 80 millones esperados; y Colbún US$ 24 millones; por debajo de la expectativa general de US$ 43 millones.
Los inversionistas favorecieron a Enel en esta semana corta, pues sus acciones se dirigían a una leve baja de 0,8%, con el IPSA replegándose 2,7% en el balance neto de estos cuatro días. Mientras, Engie retrocedía 1,6% y Colbún perdía 3,6%. En todo caso, la que ha rentado más en el curso del año es Engie, con un avance de 25,7%.
Acuerdo con Shell
El desempeño de Enel se vio reforzado por una ganancia extraordinaria de US$ 140 millones, derivada de una operación de optimización del suministro de gas con la multinacional británica Shell, uno de sus proveedores.
En concreto, el 31 de marzo Enel Generación Chile suscribió un acuerdo para modificar su contrato vigente de compraventa de gas natural licuado (GNL), principalmente reduciendo los volúmenes comprometidos para el plazo restante del contrato y añadiendo flexibilidad para suministrar el equivalente en gas natural en condiciones comerciales sin cambios.
El pago de los US$ 140 millones se hizo tres semanas después, el 24 de abril. El acuerdo también incluye la opción de que Shell suministre el equivalente en gas natural por el equivalente de los volúmenes restantes de GNL comprometidos en el contrato.
"Creemos que los resultados son de neutros a positivos, ya que la sorpresa en las cifras financieras se debió en gran medida a la medida extraordinaria de optimización del gas", señalaron los analistas Steffania Mosquera y Juan Felipe Becerra a través de un informe de Credicorp Capital.
Según el reporte, los inversionistas deberían centrarse en las implicancias de esta decisión y los posibles cambios en el suministro de gas de Enel para el año, dado el actual escenario geopolítico marcado por la crisis en el golfo Pérsico, que ha encarecido los precios de la energía.
"Consideramos que los resultados del período son positivos y, si bien están incididos por el ajuste con Shell, resaltamos la estabilidad operativa y mantenemos a Enel Chile como nuestra acción del sector en nuestro portafolio fundamental", dijeron por su parte Francisco Domínguez y Marcelo Catalán de Bci Corredor de Bolsa.
Los analistas destacaron la resiliencia del negocio de generación en cuanto a su mix, viendo una importante contribución de las fuentes de energía renovables no convencionales (ERNC), que compensó la menor generación hidroeléctrica. Algo que, en conjunto con la flexibilidad de la generación térmica, evitó variaciones relevantes en las compras de energía.
Rubén Alvarado y Aldo Morales de BICE Inversiones reconocieron tener sentimientos encontrados sobre los resultados, tomando en cuenta el carácter no recurrente de las ganancias extra que se lograron por el acuerdo con Shell.
"Los resultados del segmento principal se vieron presionados por un contexto de menor generación hidroeléctrica y ventas físicas en descenso, así como de una normalización de los resultados del segmento de distribución tras algunos impactos positivos del año pasado", advirtieron.
De todas formas, destacaron que Enel logró seguir generando un flujo de caja libre positivo, alcanzando la cifra más alta de los últimos 12 meses en su muestra de datos.