El precio del dólar aflojó este jueves, dado que los temores sobre la crisis del Golfo Pérsico fueron reconsiderados, aunque los precios del petróleo no cotizaron demasiado lejos del peak alcanzado en la víspera.
El tipo de cambio local bajó $ 7,7 hasta los $ 901,2 al término de la sesión en las pantallas de Bloomberg, previo a que mañana viernes 1 de mayo los mercados en Chile y gran parte del mundo permanezcan cerrados, por el Día Internacional de los Trabajadores.
Esta caída no fue lo suficiente profunda como para evitar una semana alcista -el dólar avanzó $ 5,2 en estos cuatro días-, principalmente debido a que este miércoles se disparó casi $ 20, mientras el barril de petróleo Brent superaba los US$ 120 por primera vez en cuatro años. A nivel mensual, en todo caso, la divisa cayó $ 25,8.
Buscando un equilibrio
El dollar index retrocedía 0,9% a 98 puntos, mientras el rendimiento del Tesoro estadounidense a dos años cedía 6,8 puntos base. El petróleo Brent bajaba 3,4% a US$ 114 el barril, y el cobre Comex repuntaba 1,4% para superar los US$ 6 por libra. Wall Street saltó a un récord, tras los resultados de cuatro grandes tecnológicas.
Todos fueron movimientos contrarios a los de la víspera, donde hubo alta tensión por la expectativa -respaldada en dichos de Donald Trump- de que Washington perseverará en su estrategia de asfixiar a la economía iraní mediante un bloqueo de sus puertos en el estrecho de Ormuz, tras rechazar la última propuesta de paz de Teherán.
El líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, instó a no abandonar la tecnología nuclear y de misiles (temas que están en el centro de la discusión con los estadounidenses), y a mantener el control del estrecho de Ormuz, según una declaración escrita publicada este jueves, a dos meses desde que estalló el conflicto.
El dollar index en particular devolvía con creces sus recientes alzas, por la significativa apreciación del yen (2,5%), después de que la máxima autoridad de divisas de Japón lanzara un ultimátum a los especuladores. Una señal de firme disposición a intervenir el mercado, presumiblemente con la venia de EEUU, luego de que el yen se depreciara este miércoles a su peor nivel desde 2024.
Publicado esta mañana, el PIB estadounidense mostró un crecimiento de 2% anualizado en la primera estimación oficial del trimestre a marzo de 2026, tres décimas por debajo de lo que habían anticipado en general las encuestas.
También se dio a conocer el informe de gastos en consumo personal, donde el indicador de precios subyacente -conocido como "el dato de inflación favorito de la Reserva Federal"- tuvo un alza de 0,3% mensual, en línea con los pronósticos.
Tal como hizo el Banco de Japón al inicio de la semana, después el Banco Central de Chile y más tarde la Fed, el Banco de Inglaterra y el Banco Central Europeo anunciaron este jueves que mantienen las tasas de interés, atentos a los efectos inflacionarios del shock energético producto del conflicto en Medio Oriente.