No hay caso. Cuando todo apuntaba a una recuperación de las acciones tras el descalabro del jueves negro, las bolsas de Europa dieron un brusco giro que las hunde aún más.
Había motivos para pensar en una recuperación. En efecto, el compromiso del G-20 de actuar de manera fuerte y coordinada empujó, aunque tímidamente, a los índices en las primeras operaciones de hoy viernes. A este impulso se sumó una ola de compras aprovechando los bajos precios.
Sin embargo, todo eso se esfumó y los mercados del viejo continente promedian a esta hora caídas de 1,7% con el euro cediendo cada vez más posiciones frente al dólar.
“No hay nada nuevo, nada sustancial donde podamos entender y decir que esto es bueno, ahora podemos asumir riesgos nuevamente. No creo que cambie el panorama general”, dijo a la agencia Reuters el analista de RBS en Singapur, Jesper Bergann.
En ese contexto, el FTSE de Londres anota una baja de 1,41%, pérdida que sube a 2,11% en el caso del CAC de París y de 2,19% en el Dax alemán. El Ibex de Madrid y la Bolsa de Milán caían 1,45% y 1,17%.
En Rusia continúa el desplome y sus principales índices sufren un desplome de 5%.
Asia
En Asia también llegó el pánico bursátil por una eventual recesión, aunque los recortes se vieron ligeramente amortiguados por el anuncio del G-20.
Sin la referencia del Nikkei de Tokio (cerrado por la celebración del día del Equinoccio), el Hang Seng de Hong Kong cerró con una baja de 1,36%. En Malasia las caídas llegaron a 1,58% y se ampliaron a 5,13% en la Bolsa de Filipinas y 3,27% en el mercado tailandés.