Por Jimena Catrón
Si hay un banco que ha dado noticias en el último tiempo, ése es Itaú. Y es que la institución brasileña está concretando su estrategia de crecimiento a pasos agigantados y el mercado está expectante ante sus próximos movimientos.
Es así como a la reciente compra de la cartera de banca personas de HSBC en el país y al acuerdo con Munita, Cruzat y Claro hace algunos meses, la entidad que comanda Boris Buvinic sumará en el corto plazo un área de research y potenciará el negocio de asset management.
Pero, ¿a qué obedece la fuerza que ha tomado Itaú para crecer en los últimos meses? Según explica una fuente del banco, la posición en la que se encuentran actualmente, a nivel global, es inmejorable.
Esto porque sus competidores que vienen de países desarrollados se han visto muy golpeados por el momento que pasa la economía, mientras que la banca de los países emergentes ha seguido creciendo.
A modo de ejemplo, agrega que en estos momentos Itaú se encuentran entre las tres instituciones financieras más rentables del mundo y que si antes la capitalización bursátil de grandes conglomerados era de varias veces la de Itaú, esa situación se ha revertido, e incluso, los han superado.
Un asunto familiar
Otro de los factores que influirían en su fortaleza es que es una de las pocas instituciones financieras que es controlada por familias, las que participan en su administración.
Es así como son tres los clanes que comandan al nuevo gigante financiero: los Moreira Salles -que tienen la presidencia-, Setubal -tienen el cargo de CEO-, y los Villela.
De esta forma, argumenta un alto ejecutivo de Itaú, existe una estrategia clara y objetivos compartidos por los accionistas; todos tienen el mismo norte y éste es seguir creciendo.
Una muestra de lo anterior es que de las utilidades que han percibido en el último tiempo, “no se ha retirado ni un peso”.
¿Cambio de foco?
Si bien se pudiera pensar que Itaú tendría intenciones de restarle importancia a su mercado objetivo característico en el país, el ABC1, para decantar en un banco que aborde todos los segmentos al igual como lo hacen en Brasil, por el momento no se contempla un golpe de timón en ese sentido.
Esto porque uno de los sellos que tienen los controladores es que respetan las estrategias que se siguen en cada país aprovechando el know how y las ventajas competitivas locales, las que varían en cada mercado, señala una alta fuente.
Y esta estrategia ha rendido frutos. Banco Itaú Chile cuenta actualmente con más de 100 mil clientes en su segmento objetivo y registra el mayor crecimiento de sus colocaciones al compararlo con las diez mayores entidades de la industria bancaria chilena, alcanzando un 24% de incremento durante 2011.
Los últimos negocios
Si bien ayer se dio a conocer el acuerdo con el que Itaú adquiere la banca de personas de HSBC en Chile, ya en agosto Itaú había dado una señal potente de que sus planes eran ambiciosos.
Es que en esa fecha se concretó el acuerdo con la corredora Munita, Cruzat y Claro para crear un nuevo banco de inversiones en Chile luego de tres años de negociaciones, el cual albergará todos los negocios que ofrece MCC y el brazo de inversiones o wealth management de Itaú en Chile.
Mediante esta alianza con la corredora, el banco brasileño podría transar directamente en la Bolsa de Comercio.
Y como la idea era aprovechar el expertice de ambas instituciones, en esta oportunidad optaron por un esquema 50-50. El directorio de la nueva entidad quedaría formado por alrededor de 6 ó 7 personas, donde los representantes del banco serán designados por Itaú Brasil, conformando una nueva empresa con MCC, a quien le corresponderá el manejo del negocio privado en Chile.
Ambas entidades suman alrededor de US$ 2.000 millones, monto que estará bajo administración en el join venture.
La corredora surgida del acuerdo mantendrá el nombre de MCC y a la plana administrativa, incluyendo a Eugenio Claro y Gastón Cruzat que se mantendrán en la propiedad.
Y apenas lanzado el acuerdo, se plantearon desafíos.
Las metas del negocio de Itaú con Munita, Curzat & Claro buscarán duplicar los activos bajo administración en un plazo de entre 3 y 4 años, para llegar en torno a los US$ 3.500 millones.
Este tipo de alianza no son nuevas para el banco de capitales brasileños -cuya matriz Itaú Private Bank administra activos por US$6.300 millones- destacando la sociedad que conformaron con el banco corporativo brasileño BBA en 2002.
Cabe recordar también que precisamente este año, Itaú terminó por adquirir por completo a BBA y que ahora incluso tiene representación en Perú mediante esa firma.