A pesar de que se mantenía en rojo, la bolsa de Nueva York operaba con volatilidad antes del anuncio de la Reserva Federal (Fed) de mantener la tasa. Sin embargo, luego que se conociera que el instituto emisor implementaría un plan de compraventa de deuda a corto y largo plazo, Wall Street se decantó por las pérdidas, cerrando con un retroceso de más 2%
Así, el principal índice de la plaza bursátil neoyorquina, el Dow Jones, cerró en 11.124,39 puntos, que equivale a una caída de 2,49%. Este es el peor retroceso para el indicador en dos semanas.
En la misma línea, el industrial S&P 500 se depreció en 2,95% hasta 1.166,66 unidades, mientras que el compuesto Nasdaq retrocedió 2,01%, quedando en 2.538 enteros.
Aunque las operaciones durante gran parte del día se mantuvieron por debajo del cierre de ayer, la caída más pronunciada de Wall Street se produjo tras el anuncio de la Fed de mantener la tasa de interés en cerca de 0%, además de implementar un plan de compra de deuda llamado Operación Twist, que implica la venta de bonos de deuda de corto plazo para reinvertir el capital en deuda de largo plazo.
La declaración del instituto emisor estadounidense, sin embargo, estuvo acompañada por la reiteración de las señales de debilidad de la principal economía del mundo, con el empleo como primera dificultad que enfrenta EEUU actualmente.
Otro factor que influyó sobre el resultado negativo fue la rebaja hecha por Standard & Poor's de la nota de dos de los principales bancos de EEUU, Bank of America y Wells Fargo.
Asimismo, el cierre de las bolsas europeas agregaron pesimismo al ambiente de los mercados. Las plazas bursátiles del viejo continente terminaron en rojo por la frágil situación de la economía griega, además de la expectativa de lo que dijera la Fed.