Tal como sucediera en Europa y en la plaza local, la bolsa de Nueva York se recuperó en parte de la debacle de la semana pasada, avanzando en el comienzo de ésta más de 2%, con el Dow Jones ubicándose por encima de los 11.000 puntos.
El principal indicador de la plaza neoyorquina terminó sus operaciones en 11.043,56 enteros, lo que representa un alza de 2,53% en el cierre preliminar.
Asimismo, el industrial S&P 500 avanzó 2,33% en la jornada bursátil, anotando 1.162,93 unidades. Por su parte, el compuesto Nasdaq tuvo una subida más moderada, de 1,35%, hasta 2.516,69 puntos.
La posibilidad de que el fondo de rescate europeo aumente su cuantía calmó las bolsas y motivó que regrese la confianza a la banca. El posible incremento de los fondos reservados para ayudar a países con problemas podría llegar hasta 2 billones de euros (US$ 2,7 billones, millones de millones), como asegura la BBC.
Sin embargo, la agenda macroeconómica estadounidense ha dejado dudas. La nueva caída de las ventas de viviendas nuevas en septiembre, aunque en línea con las previsiones, vuelve a refrendar los problemas del mercado inmobiliario.
Desde la Fed de Dallas tampoco llegaron buenas noticias ya que su índice industrial se contrajo en septiembre.