Con el objetivo de transformar la capacidad agrícola de la Región de Ñuble y mitigar los efectos de la crisis climática, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) oficializó la construcción del Embalse Zapallar. La infraestructura, clave para la seguridad hídrica de la zona, permitirá incorporar 10 mil hectáreas al sistema de riego seguro.
La iniciativa implica una inversión fiscal cercana a los US$ 160 millones para la ejecución de la presa, adjudicada al consorcio China International Water & Electric Corporation (CWE). La infraestructura considera además obras anexas de canales y distribución, que serán ejecutadas de manera paralela y sumadas al embalse, bordearán una inversión de US$ 300 millones, siendo uno de los proyectos más grandes en la cartera.
La operación del Embalse Zapallar, que entraría en operaciones en 2030, beneficiará a 2 mil agricultores de comunas como El Carmen y San Ignacio, quienes actualmente dependen del secano.
Según datos del ministerio de Agricultura, el 84% de los beneficiarios son pequeños productores; es decir, poseen menos de 5 hectáreas destinadas a la siembra, quienes podrán transitar desde cultivos tradicionales como trigo y avena hacia una canasta exportadora más rentable, que incluye hortalizas, frutales y ganadería intensiva.
Detalles técnicos y plazos
El embalse se ubicará en la angostura del río Diguillín y tendrá una capacidad de almacenamiento de 80 millones de metros cúbicos, retenidos por un muro de 100 metros de altura.
Además del riego, el embalse cumplirá funciones relacionadas con el aseguramiento del recurso hídrico para el consumo humano, permitirá el control de crecidas en invierno y servirá como reserva estratégica para el combate de incendios forestales.
Desde el MOP, la ministra Jessica López destacó que las construcción del Embalse Zapallar no sólo asegura el agua, sino que "va a dinamizar la economía y el empleo", en una región que busca consolidar su vocación agroalimentaria.