La Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) abrió un tercer procedimiento sancionatorio contra Congelados Ñuble SpA por incumplimientos a la norma de ruidos en su planta de San Carlos, Región de Ñuble. Esta nueva acción responde a la persistencia de ruidos emitidos por la compañía durante su proceso productivo, que han llegado a superar en 19 decibeles los límites permitidos, según consta en el expediente administrativo.
La permanencia de los ruidos ha llevado a los vecinos a solicitar a la autoridad medioambiental, la paralización de las operaciones de planta productiva.
De acuerdo con los documentos administrativos, las mediciones más recientes de la SMA registraron niveles de presión sonora de hasta 65 dB(A), lo que representa excedencias de hasta 19 decibeles por sobre el límite máximo autorizado en horario diurno. "La empresa ha tenido bastantes oportunidades y tiempo para subsanar el ruido y no lo ha realizado", señala una de las denuncias presentadas ante el Sistema Nacional de Información de Fiscalización Ambiental (SNIFA).
Sanciones previas
La medida de la SMA se suma a un historial de sanciones previas, incluyendo una multa reciente de 49 Unidades Tributarias Anuales (UTA) aplicada en abril de 2025. Pese a eso, las denuncias ciudadanas bajo los folios 084-2022 y 089-2024 acusan que "las medidas de la SMA y la Corte de Apelaciones no han tenido fuerza para eliminar el problema", describiendo una situación de ruido constante las 24 horas del día.
Los vecinos de la planta de congelados, que residen a unos 50 metros de las intalaciones productivas, han llegado a la Corte de Apelaciones de Chillán. “Presentamos previamente un Recurso de Protección ante la Corte de Apelaciones de Chillán, entendíamos que dicho recurso implicaría la aplicación y ejecución de sanciones contra Congelados Ñuble SpA (…) Por lo expuesto, solicitamos a la brevedad la paralización de las operaciones…”, consta en los reportes ingresados al SNIFA desde 2024, donde los afectados han reiterado que la exposición continua a niveles sonoros fuera de norma ha provocado un deterioro en su salud mental y física.
Desde la perspectiva del regulador, este nuevo cargo por infracción al D.S. N°38/2011 coloca a Congelados Ñuble en una posición crítica. Al ser una reincidencia tras dos procesos finalizados con multa, la normativa ambiental chilena permite a la SMA evaluar sanciones más severas si se demuestra que los mecanismos de mitigación técnica siguen siendo insuficientes para proteger a la población sensible del sector.