Los resultados de la Casen 2024, que arrojó que la pobreza en Chile es del 17,3% de la población, siguen dando de que hablar.
Esta vez, en el contexto del conversatorio organizado por el Instituto de Economía UC y el Centro de Políticas Públicas UC, se abordó la disminución de la pobreza en el primer decil, que estaría explicada por las transferencias monetarias en vez de los ingresos por trabajo.
Al respecto, la subsecretaria de Evaluación Social, Paula Poblete, aclaró que no se trata de una sustitución del trabajo por subsidios o transferencias. Explicó que el fenómeno obedece, más bien, a un cambio en la composición de los hogares, que hoy están formados en mayor proporción por personas mayores de 65 años que reciben la Pensión Garantizada Universal (PGU).
Además, indicó que los subsidios y transferencias monetarias alcanzan a "montos modestos", siendo que el Subsidio Único Familiar (SUF) alcanza a los $ 22.007 mensuales por cada carga familiar y el estipendio de cuidados es de $ 32.991.
Asimismo, precisó que las personas de ese decil que se encuentran en edad activa no han registrado una caída en sus ingresos provenientes del trabajo. Sin embargo, advirtió que se trata de una población que aún presenta importantes brechas de preparación para incorporarse de manera efectiva al mercado laboral.
“Siempre en el decil uno han habido ingresos laborales muy bajos y eso sigue ocurriendo. No hay una disminución en ese sentido. De hecho, la caída en miles de pesos no es estadísticamente significativa”, señaló Poblete.
Respecto a la PGU y su rol, enfatizó que sí reemplaza ingresos laborales en la vejez, ya que sustituye la pensión contributiva de quienes no pudieron ahorrar durante su vida activa.
“La idea es precisamente que las personas no se vean obligadas a trabajar a los 65, a los 70, a los 80, como antes de la pandemia tenían que hacerlo”, dijo.
Al respecto, el investigador del Centro de Estudios Públicos (CEP), Gabriel Ugarte, indicó que la PGU es menor que la línea de la pobreza y que, además, existen barreras para que los adultos mayores accedan a empleos.
“Una persona que hoy día tiene 65 años, que empieza a recibir la PGU y tiene capacidad para trabajar y el mercado laboral a lo mejor no entrega estos puestos para poder trabajar; creo que ahí hay un problema de la política, también de la política social y la política pública en general”, dijo.
En tanto, también indicó que el 80% de las personas que están en el primer decil de ingreso autónomo son pobres, “con pgu y sin pgu, lo que sea, y por eso, en el fondo si es que efectivamente hay un reemplazo, yo creo que es súper súper preocupante”.
Sin efecto sustitución
La directora del Instituto de Economía UC, Claudia Martínez, también participó de la instancia y mencionó que no existe evidencia de una sustitución entre ingresos del trabajo y subsidio.
“Lo que sí hay y es preocupante, es más desempleo de las personas en situación de pobreza y eso claramente está hablando algo del mercado del trabajo que claramente no está funcionando, digamos, en gran medida para las personas”, explicó.
La coordinadora del programa Pobreza, Vivienda y Ciudad de Libertad y Desarrollo (LYD), Paulina Henoch, coincidió con el diagnóstico de que no se está dando un efecto sustitución.
“Nadie quiere sustituir sus ingresos propiamente tal por una transferencia del Estado en el hogar. Pero sí creo que hay un tema que es de mayor profundidad, que son las oportunidades laborales que estarían afectando a este grupo”, indicó.