Carlos Larraín está más desafiante que nunca pese a los embates que dio y recibió al terminar el 2012. Claro, sólido y valiente a la hora de argumentar, cual cirujano hace una cruda disección del momento político post encuesta CEP y en su estilo franco y directo realiza un descarnado análisis de los sucesos de La Araucanía y lo que debe hacer la derecha para enfrentar al fantasma Bachelet.
- ¿Tienen sentido las primarias después de los resultados de la CEP?
- Cada vez son más importantes. Sin primarias Michelle Bachelet ya sería presidenta de Chile; con ellas, hay buenas posibilidades de ganarle. Cuando se dice por ahí que la elección sigue abierta, no se incurre en una hipérbole: es verdad. En el 2000, ocho meses antes de la presidencial, Lavín tenía la cuarta parte de los votos que Lagos y empató en primera vuelta. Hollande en Francia tenía 3 puntos cuando comenzó la tanda electoral y ganó la presidencia. Claro que allá se hicieron primarias donde se explicaron a fondo las cosas. La encuesta CEP prueba una sola cosa indiscutible: que hay un 65% de la población de derecha que no sabe qué quiere hacer y tenemos que sacarlos de la perplejidad.
- ¿Qué debiera hacer tu candidato, Allamand, para alcanzar a Golborne? Este último más que lo duplica…
- Tiene que recorrer mucho el país y compensar los meses que estuvo ‘encorsetado’ en un ministerio institucional como el de Defensa y hablar con mucha gente más, con un cierto componente de mayor dulcificación. Allamand tiene coraje, inteligencia, aplomo, organiza bien las ideas, pero si bien no estamos en una sociedad de izquierda como dicen los tontos derrotistas, la parte epidérmica de Chile sí que es de izquierda y hay que trabajar con eso ya que, por otro lado, la parte de la razón y de las aspiraciones sigue siendo de derecha. Este elemento es grotesco ya que la experiencia en los ciclos de izquierda ha sido dantesca: odio fomentado, revolución, sangre y exterminio. Cualquier cosa salvo sentimientos y consideración.
- ¿La idea de Ossandón de abrir las primarias a otros candidatos fue desechada definitivamente?
- Como el más viejo del grupo, me encargué de decirle que estaba enteramente equivocado ya que al aumentar el divisor forzosamente echaba a perder el resultado final y nos debilitábamos. Le dije que yo esperaba un apoyo irrestricto de él a Allamand y que él tendría el mío, igual de irrestricto, en su campaña senatorial. Como tengo avenencia con él, aceptó mi comentario de buen talante.
- Sea quien sea el candidato, ¿cómo enfrentará la centroderecha a Bachelet?
- Enfrentar a la ex presidenta es difícil porque no se deja enfrentar: es como pelear contra un fantasma, como esos que hay en los castillos de Escocia. Algunos demócratas hiperprincipistas, que son columnistas de El Mercurio, dicen que ella tiene derecho a usar la astucia, pero elegirse en base a la sola astucia, no me parece que sea un tónico democrático. En todo caso, con el empeño de primarias que estamos haciendo nosotros, con el caudal de votos no despreciable que ha juntado M-EO y con el empecinamiento de Andrés Velasco, ella tendrá que salir del mutismo y puesta en un cotejo de ideas, sale perdiendo de todos modos. Ella disimula cualquier déficit de las explicaderas, como decían los españoles, con su aura personal.
- Y mientras tanto, ¿qué harán ustedes?
- Tenemos que reconfirmar a nuestras bases, ese es nuestro núcleo de trabajo. Es una tarea muy difícil. De las cifras de la CEP hay una que me dolió mucho: en el grupo de ingresos altos, un 46% declaró que no iría a votar en las primarias, votaría nulo o blanco, porcentaje que bajaba drásticamente en los grupos medios. Tenemos que concentrarnos en ellos que son la base de RN y los que más se interesan en la política. El otro grupo está muy frivolizado y uso una palabra suave. Viene una campaña dificilísima y el mérito particular de Andrés y también de Golborne es que están dispuestos a desafiar a Bachelet siendo que pudieron quedarse tranquilos en sus cargos.
- Últimamente se la está criticando con todo…
- No me parece que se le esté atacando fuerte y no comparto la tesis que ella deba ser intocable. Si fuera así, estamos “fritos” porque estaríamos en un marco artificial que no nos favorece. Alguien tiene que decir la verdad en torno a su gobierno. A los humanos no nos gusta aceptar la verdad, toda la verdad, pero fue un gobierno entre regular y malo, con un crecimiento muy modesto, un mal uso del aparato estatal, un aumento violento del gasto, baja en la productividad, más de un episodio de corrupción grave y, el caso más patente, el de la ENAP que fue usada como un estanque de compensación para las alzas de combustibles con miras al nefasto Transantiago. Si eso no es corrupción, ¿qué lo es? Alguien tiene que decir estas cosas, que no son ataques a personas, sino a gestión.
- ¿Y está bien que lo haga Allamand?
- No. Personalmente creo que Andrés debe presentar sus ideas sobre el futuro. Por ejemplo, ha hecho bien en tocar el tema de la energía donde tenemos un manifiesto cuello de botella.
- ¿Y quién tiene que hacer entonces ese trabajo incómodo?
- Tendrán que elegir algún tonto por ahí de los que arriesgan. En Chile son pocos. Ciertamente se encuentran pocos en el gabinete, salvo una mujer y Andrés Chadwick ahora. En el sector nuestro a todos les gusta pasar “piola” o, mejor todavía, picotear a uno de los nuestros como Gonzalo Vial. Esto no va a ser fácil y por suerte contamos para la campaña con Catalina Parot, que es muy valiosa y a la que le corresponderá una parte importante en ‘desmitologizar´ a la señora Bachelet.
¿Desaparición de RN?: "Puede ocurrir tranquilamente"
- ¿Cómo está tu relación con Piñera después del acontecimiento Ribera? ¿Has notado algún cambio?
- Estuve con él 45 minutos el viernes pasado, a raíz de lo de la familia Luchsinger y lo vi igual que siempre, muy activo, muy enterado de los datos, procesa información como nadie, pero no noto ningún cambio muy sustancial.
- ¿En relación a RN?
- Sí. Él me dice, y le creo, que está preocupado de que RN no desaparezca como partido político, lo cual puede ocurrir tranquilamente, porque la cosa política viene no mala, malísima. Tenemos que organizar una primaria sin recursos y una parlamentaria con pocos. Partimos el proceso con una súper encuesta -la elección municipal- que demuestra que la oposición puede llegar a 70 diputados y con ello saltarían todas las protecciones constitucionales. Se va a acabar la discusión en torno a la Constituyente porque no va a tener sentido ninguno: no hará falta. Estoy muy preocupado por el futuro, aunque creo que la presidencial es perfectamente peleable y por eso la importancia de hacer una muy buena primaria.
Tema mapuche: "Hay que pasar una peineta más fina por la zona e identificadas unas 200 ó 300 personas, esto entra en catalepsia"
- ¿Cuál es tu explicación de los hechos que se están viviendo en La Araucanía?
- El análisis histórico es archi conocido y sin tener que remontarnos a Curalaba ni a Don Cornelio Saavedra, lo que hay es que la izquierda se quedó sin sus causas típicas y junto con el asunto del medio ambiente vio en este tema un punto de fricción que puede tener un dividendo social y político colosal. El tema es sensible porque además a los cara pálidas chilenos -aunque seamos casi todos mestizos, empezando por mí- les trabaja la consciencia por la usurpación de tierras, que sí ocurrió, pero aquí hay un designio maléfico de la izquierda que aunque de repente resucita a Stalin o a Castro, que está enterrado en vida, anda rastrojeando combustible para sus caleras. Vamos a entrar en un periodo de tensionamiento, seguido por uno de distensión, y desinformación mundial. Creo que el poder civil en Chile no tiene la hechura para enfrentar un desafío de ese tipo y la izquierda lo sabe muy bien.
- ¿Cómo debe enfrentar el gobierno este tema?
- Como le he dicho a personas altamente colocadas, es justo el momento para pegar un rebote político, pues este es un asunto súper político, con un componente social y económico, por supuesto, pero es el momento de una afirmación de la autoridad que reconfirme a nuestras huestes tradicionales. Hay que tener este movimiento terrorista muy cortito, pasar una peineta más fina por la zona en conflicto y es seguro que identificadas 200 ó 300 personas, esto entra en franca catalepsia.
- ¿Debe aplicarse ya la Ley Antiterrorista?
- A los esposos Luchsinger los mataron a sangre fría, no los dejaron arrancar de la casa que se incendiaba, así de simple, si eso no es un estimulo suficiente... y hay otro: se ha anunciado un atentado diario. El poder civil hoy está notificado y se le dice: "todos los días usted va a tener algo que lamentar." El mero aumento del contingente policial no basta. El pueblo mapuche no está para nada en esto. Este gobierno ha sido particularmente eficaz en programas de apoyo y desarrollo por lo que hay que concentrarse en los protagonistas de la violencia.
- Es decir, ¿aplicar mano dura?
- A mí no me gusta la idea de la mano dura, porque casi sugiere a Mussolini. Yo sí creo que hay que usar los resortes de un Estado de Derecho, que nos obliga a todos a impedir que un agricultor, porque vive aislado, corra todos los días riesgo de vida. Debemos asegurar la vigencia de los derechos de las personas. La Concertación aplicó la Ley Antiterrorista y no olvidemos que Matías Catrileo murió durante el gobierno de Bachelet.
- ¿Por qué existe tanta confrontación política a la hora de decidir qué se hará frente a este asesinato?
- Porque hay un cambio para mal en la convivencia. Lo que antes era considerado normal y un derecho adquirido, hoy es cuestionado. Nosotros en RN recibimos amenazas escritas de un grupo anarquista argentino que se llama "Quebracho". El mensaje decía: "piedra libre al fascista". ¿Te imaginas que alguien quisiera tirar una bolita de miga de pan a Camila Vallejo? Estaría preso hace rato. El tono de la conversación política ha sido fijado por la izquierda y eso es por falta de personalidad nuestra y por un extraño esfuerzo de camuflaje del gobierno que simplemente no logra computar que no ha conseguido ni una sola concesión de la izquierda ni en el plano del orden público ni en otros de más alcance social y cultural.