Una dura crítica a la reforma tributaria debido a que contempla un alza de impuestos a las bebidas con azúcar formuló ayer el gerente general de Embotelladora Andina, Abel Bouchon, en representación de la Asociación Nacional de Bebidas Refrescantes (Anber).
"Nosotros diferimos profundamente del proyecto de ley (...) encontramos que este impuesto es discriminatorio, que tiene sesgos de inconstitucionalidad bastante evidentes, que es negativo socialmente y que perjudica mucho al comercio de barrio", afirmó en la comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados.
Respecto al tema de la discriminación, el ejecutivo destacó que lo es, ya que se considera solo un nutriente (el azúcar), pero deja de lado otros nutrientes que pueden explicar también la obesidad de las personas, como lo es la grasa, el sodio y las calorías.
Además, recalca que el azúcar se encuentra también en otros productos y que la industria de bebidas gaseosas solo representa el 20% del azúcar total del sector alimenticio en Chile.
A reglón seguido, explicó que sería inconstitucional, ya a juicio de Anber, "vulnera la garantía de no discriminación establecida en el artículo 19 N°20 de la Constitución, que prohíbe los impuestos manifestantes desproporcionados e injustos" y porque la garantía de legalidad establece que debe ser el legislador quien defina el hecho gravado cuando en esta oportunidad estaría siendo decretado por el Ministerio de Salud.
Por otra parte, sería regresivo, ya que las bebidas son un producto que es altamente consumido por las personas de escasos recursos y esto elevaría de manera considerable el su presupuesto mensual.
De hecho aseguran que España, Italia y Francia rechazaron este impuesto justamente por ser "regresivo".
Pero eso no es todo, los representantes de los productores de bebidas apelan a que el impuesto iría en desmedro de miles de comerciantes de barrio. Según la presentación que hicieron en la Cámara, los negocios de barrios obtendrían un 40% de sus utilidades mediante las bebidas gaseosas.
Con todo, Bouchon aseguró que "de ninguna manera nos abstraemos del problema de la obesidad, muy por el contrario, encontramos que deben hacerse tanto acciones privadas como el desarrollo de políticas públicas que aborden el problema de la obesidad en Chile, de forma tal de tenerla cada día bajo control. Pero si consideramos que este impuesto no va a permitir desarrollar una política que logre controlar la obesidad".
"Esperamos alzas entre 5% y 10% en el valor de la bebida"
Pelayo Bezanilla, Gerente de Coca-Cola Chile.
- Respecto al producto, ¿cuánto subiría una bebida con el proyecto de ley que impulsa el gobierno?
- Con el alza del impuesto estamos esperando alzas entre 5% y 10% en el valor de una bebida, lo que llevado a sectores de escasos recursos -los del
quintil 1- es un impuesto relevante, sobre todo pensando en que estas familias compran ocho o nueve bebidas al mes.
- ¿Cuál es efecto que esperan de esta alza en el impuesto a las bebidas con azúcar en la industria?
- Es prematuro ver el impacto en la industria, porque primero hay que ver cómo van a reaccionar los consumidores, el canal tradicional...Aquí hay una serie de actores involucrados en la cadena de valor y hay que ver cómo se van adaptando a un cambio de este tipo.
Pero hay un hecho cierto, claro y relevante, que es que el impuesto finalmente lo va a terminar pagando el consumidor, el precio de las bebidas va a subir y eso va a tener un impacto en los sectores de menores ingresos. Tanto en los consumidores como en los comerciantes de barrio nosotros anticipamos un efecto negativo.
- ¿De aprobarse la reforma con este impuesto acudirán al Tribunal Constitucional? ¿Cuáles son los siguientes pasos?
- Nosotros estamos avanzando paso a paso. Nuestro primer desafío es llevar nuestros argumentos a la Cámara, haremos lo propio con el Senado, no descartamos ninguna alternativa, pero hay que ir analizando cómo se van acogiendo nuestros argumentos y, en ese sentido, ver qué instancias posteriores podemos concurrir para hacer valer nuestros argumentos.