En su reunión de diciembre, el Banco Central optó por bajar su Tasa de Política Monetaria (TPM) en 25 puntos base (pb.) hasta 4,5%, pero hubo varias opciones sobre la mesa.
Este lunes se publicó la minuta de la instancia, donde se revela que un consejero planteó otra opción: “La posibilidad de un recorte de 50 puntos base (pb.), dado que la brecha de actividad se encontraba cerrada y la inflación cercana a la meta, lo que sugería que la TPM podría estar en el centro del rango estimado para su nivel neutral, en 4,25%”.
El documento agrega que “algunos consejeros enfatizaron la importancia de evitar que se entendiera que el problema inflacionario estaba completamente resuelto o que los riesgos habían desaparecido, por lo que también cabía evaluar la opción de mantener la TPM en 4,75%”.
Pero “la opción claramente dominante era reducir la TPM en 25 pb.”, aseguró el instituto emisor.
La discusión y el PIB potencial
“Todos los consejeros resaltaron que la evolución del escenario macroeconómico confirmaba la pertinencia de la estrategia adoptada frente al repunte transitorio de la inflación subyacente a mediados de año, que había dado espacio para evaluar adecuadamente los riesgos inflacionarios”, destacó el ente autónomo.
En esta convergencia más rápida al 3%, los consejeros plantearon que una parte “relevante” de la diferencia entre la inflación efectiva y la proyectada se concentraba en los precios de los bienes. Por un lado, influida por la apreciación del peso y, por otro, “debido a factores más exploratorios, como el posible impacto de los desvíos de comercio en los precios de los bienes importados e indicios de un aumento de la productividad”.
“En cuanto a los riesgos, se enfatizó que se habían reducido, pero era necesario seguir con atención su evolución. En el corto plazo, cobraba relevancia la apreciación del peso -que debía seguir traspasándose a los precios-, el menor crecimiento de los costos laborales y un consumo privado que había moderado su expansión, según lo esperado”, se lee también en la minuta.
Los miembros del Consejo también discutieron los “indicios” de un aumento de la productividad. “De confirmarse, esto podría modificar la evaluación del Producto Interno Bruto (PIB) potencial y la brecha de actividad; sin embargo, se requería más información antes de validar esta hipótesis”, aseguraron.
Kevin Cowan asume oficialmente como nuevo consejero del instituto emisor
El Banco Central tiene nuevo consejero.
Este lunes, el economista de la Universidad Católica y doctor por el MIT, Kevin Cowan, se incorporó al máximo órgano ejecutivo del instituto emisor por un período de diez años, reemplazando a la exconsejera y exvicepresidenta Stephany Griffith-Jones, quien abandonó su cargo el pasado 24 de diciembre.
Entre 2002 y 2005 Kowan fue investigador en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Washington. Y entre 2014 y 2017 fue el director por Chile en dicho organismo.
A su regreso al país, fue consejero y vicepresidente de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) entre 2017 y 2023.
El académico también conoce de cerca el Banco Central: entró en 2005 como economista senior y en 2007 asumió la gerencia de la División Política Financiera. También suma pasos por el Ministerio de Hacienda. Hoy es docente en Finanzas y Regulación en la Escuela de Negocios de la UAI.
Asimismo, hoy a las 13 se realizará la ceremonia oficial de despedida de Griffith-Jones del banco.