Los empleos temporales parecieran ser una opción vigente en el mercado laboral chileno, pero sobre todo para quienes tienen entre 20 y 29 años. De hecho, este segmento explicó un 48,1% de las más de 21.500 contrataciones para trabajos de plazo fijo que se registraron el año pasado, es decir, unos 10.000. En 2024 el porcentaje fue de 41,6%.
De esa cifra, según los datos de Adecco Chile, un 57,6% correspondió hombres, y un 42,2% mujeres.
Los sectores que más atrajeron contrataciones de los jóvenes para servicio transitorio, que implica una modalidad en la que agencias especializadas contratan trabajadores para ser asignados de forma temporal a empresas usuarias, fueron comercio-actividades de retail (8.557 personas), seguido de alimentos, bebidas y tabaco (2.900) y agricultura, ganadería y pesca (2.154)..
En contraste, los sectores que menos trabajadores temporales recibieron durante el año recién pasado fueron inmobiliaria-bienes raíces (2), medios de comunicación-entretenimiento (3) y química-petroquímicas (4).
La demanda suplida por los empleos temporales está ligada a enfrentar estacionalidades, campañas comerciales y reemplazos, lo que se traduce para muchos jóvenes en su primer acercamiento al mundo laboral, con garantías legales y previsión social propias de las empresas contratantes.
El especialista en atracción de talento de Adecco, Brandon Sobarzo, destacó que el servicio transitorio “abre una vía real hacia la formalidad laboral para los jóvenes, pues más allá de un empleo temporal, ofrece el primer acercamiento al mundo del trabajo protegido y regulado”.
De esta forma, añadió que quienes se integran al mundo laboral “pueden adquirir experiencia desde etapas tempranas y demostrar sus capacidades en empresas consolidadas. Es una herramienta eficaz para acortar la distancia entre el aula y el trabajo”.
Este tipo de trabajos se constató en un escenario donde la desempleo en Chile persistió sobre el 8%, con un promedio entre quienes tienen entre 25 y 34 años de 10,1%, siendo el segundo más alto, solo superado por el tramo de 15-24 años, con un 21,1%.
Ambos promedios se encuentran distantes del resto de la muestra, los que van desde los 35 años en adelante, que cuentan con una media de 6,7% en su tasa de desocupación.