Por Marta Sánchez Leiva
Un remezón económico y político provocará el Banco Central cuando entregue la nueva base de cálculo correspondiente al año 2008.
Es que este cambio gatillará un fenómeno inesperado: la economía chilena mostrará en 2011 una tasa de crecimiento cercana al 5,8%, casi un punto porcentual menos de lo proyectado, tanto por las autoridades como por el mercado. De hecho, en su último Informe de Política Monetaria (IPoM), el Consejo del instituto emisor estimó que este año el Producto Interno Bruto (PIB) se expandirá entre 6,25% y 6,75%.
Y, ¿qué pasó? El economista de la consultora Gemines S.A., Tomás Izquierdo, explica que el sector que más gana ponderación en esta nueva compilación de referencia -es el nombre que utiliza el Banco Central- es la minería debido al alto precio del cobre. Este fenómeno provocó que su ponderación pasara de un 8,5% registrado en el actual año base 2003, a cerca del 20% en la medición de 2008, que será el nuevo año base.
Entonces, agrega, está más que duplicando su participación, pero “se da la mala suerte” que desde 2006 en adelante, la producción de cobre ha caído fuertemente. Es decir, en 2008 -nuevo año base- el precio del cobre promedió los 315,32 centavos de dólar la libra, sin embargo, la producción minera registró una contracción de 5,6% como consecuencia de la menor producción de cobre. Una relación parecida se da en 2009 y recién en 2010 aumenta un 1,2%, mientras que el precio promedio del cobre sigue en alza.
“El peak de la producción de cobre fue el año 2006 y eso hace que este sector minero gane en ponderación, pero al ser poco dinámico restará al crecimiento total de la economía”, apunta Izquierdo.
Situaciones anteriores
Como ya ha sido mencionado, la última compilación de referencia o también llamada matriz de insumo-producto fue la realizada en 2003. Este fue el quinto cambio, ya que previamente se había realizado en los años 1962, 1977, 1986 y 1996.
En un comunicado del 31 de octubre de 2006, el Banco Central explica que la “reducción del ciclo de compilación de diez años (1986-1996) a siete (1996-2003) se inscribe dentro del fortalecimiento de la política de revisión de las Cuentas Nacionales”.
Esta línea de acción es la que pretende seguir profundizando la autoridad monetaria, toda vez que en esta nueva revisión existe una diferencia de sólo 5 años, entre año base 2003 y 2008. Estrechar estas diferencias, comentan fuentes de la entidad, es un paso sumamente importante porque le permite al Banco Central colocarse dentro de los estándares internacionales.
De hecho, tienen previsto que hacia fines de este año darán a conocer esta nueva compilación de referencia.
Qué pasó antes
Ahora, y volviendo al cambio vivido con la base 2003 se obtiene que el año 2004 sólo restó dos décimas al crecimiento del PIB, situándolo en 6%. En 2005 el panorama fue un poco distinto: de un 6,3% bajó a un 5,7% y en 2006 se situó en un 4%, dos décimas menos que el resultado estimado según el cierre base 1996. Y del 2007 hasta hoy se ha usado la matriz de 2003.
De ahí que Izquierdo sostiene que “la historia conocida por mí en los últimos 20 años es que en revisiones de este tipo cuando se cambia la base no se había tenido un impacto tan significativo”.
Asegura que este fenómeno que introduce la mayor ponderación del sector minero involucra además una revisión hacia la baja del resultado del PIB desde 2008 al propio 2011 (ver gráfico) y obligará a un ajuste para 2012.
“Bomba racimo”
Y el remezón político vendrá en marzo, pues el resultado de las próximas Cuentas Nacionales que entrega el Banco Central, precisamente ese mes, incluirá esta nueva matriz de base de cálculo, lo que abrirá tres complejos escenarios: primero, se deberá cambiar la estimación de 5% de PIB potencial a 4,5%. “Vamos a tener que revisarlo, porque si ahora se pondera mucho más la minería quiere decir que los otros sectores, como el comercio y la industria, tendrían que crecer mucho más para llegar al 5%, lo que generará una demanda más fuerte y, por ende, presiones inflacionarias”.
Segundo, la meta del gobierno de llegar al 2014 con un crecimiento promedio de 6%, se aleja de manera sustantiva. Izquierdo indica que si se toma el resultado del PIB calculado con esta nueva metodología en 2010 el crecimiento será de 4,8% y no de 5,2% como lo conocemos hasta ahora. La expansión en 2011 tiene como techo un 5,8% y para 2012 no debiera ser superior al 4,5%. Entonces, añade, “no logrará llegar al 6%”.
Y, tercero, el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, deberá adecuar el Presupuesto 2012, ya que al bajar casi un punto del PIB el crecimiento de 2011 deberá, a lo menos, dice Izquierdo, ajustar la estimación con la cual diseñó el erario.
Más cambios
No obstante, existe la posibilidad de que este cambio tan radical sea el “primero y el último”.
Ello, porque -señalan fuentes ligadas al proceso- el Banco Central está trabajando en los llamados “ponderadores encadenados”, que permitirán todos los años ir actualizando los indicadores y no será necesario estar haciendo revisiones profundas de base cada cinco años.