Con apenas 23 años, en 1995 Mauricio Minck fundó en Temuco una empresa constructora que se dedicaba a hacer pequeñas remodelaciones. Durante la década siguiente se dedicó a hacerla crecer al alero de la inversión pública, convirtiéndose en el mayor constructor de infraestructura educacional en la Región de La Araucanía, levantando escuelas desde Angol hasta Pucón, además de obras emblemáticas como las oficinas del Teatro Municipal de Temuco.
Pero hace nueve años decidió dar un giro. “El 2017 decidí no construirle más a nadie, ni al Estado ni a privados. Nos volcamos exclusivamente a desarrollos inmobiliarios propios”, relata el empresario a DF Regiones. La estrategia rindió frutos. La compañía hoy tiene cinco grandes desarrollos en ejecución, proyecta inversiones por US$ 150 millones a 2028 y prepara su llegada al mercado de la Región Metropolitana, donde ya está negociando la compra de un gran paño en Lo Barnechea.

Obras en ejecución
La firma tiene actualmente cinco proyectos en curso en Temuco, que suman una inversión directa de US$ 84 millones, y cuenta con ocho terrenos para futuros desarrollos en la comuna.
El epicentro de esta actividad se encuentra en el sector Portal de la Frontera, donde Minck está levantando el edificio de oficinas Signature, considerado la “joya” corporativa del grupo. Con una inversión de US$ 20 millones albergará 108 oficinas y una placa comercial. En el mismo eje, la constructora apunta al segmento alto con Casas Portal K, un condominio de 28 viviendas de hasta 190 m² y precios que oscilan entre $ 500 millones y $ 600 millones, y una inversión de US$ 18 millones.
Pero la mayor apuesta para este año es el inicio de obras del Edificio Los Pablos, un proyecto habitacional de gran envergadura que demandará unos US$ 30 millones. El portafolio activo se completa con una fuerte apuesta por el modelo de renta: un edificio multifamily en Avenida Alemania (US$ 10 millones) y el strip center Espacio M (US$ 6 millones), cuya entrega está programada para abril o mayo de este año.
Mauricio Minck, fundador y director ejecutivo de Constructora Minck.
El mayor strip center del sur
Para minimizar su riesgo de stock, Minck ha diversificado su oferta con una sólida unidad de rentas comerciales, la cual, según el empresario, “está financiada prácticamente al 100% con capital propio y genera casi pura utilidad”.
En marzo inaugurarán oficialmente Espacio K (US$ 20 millones), un centro comercial vecinal de 10 mil m² que Minck califica como "el strip center más grande del sur de Chile". El recinto ya está arrendado al 100%, con un mix de operadores que incluye a Clínica Alemana, Cruz Verde, Salcobrand y el supermercado regional Super Oferta.
El modelo se replica en Espacio M (29 locales), también arrendado en su totalidad antes de terminar la obra, lo que confirma el apetito comercial en la región.

Terreno en Lo Barnechea
Un catalizador clave en esta nueva etapa ha sido la incorporación de la segunda generación. Hace dos años y medio, José Ignacio Minck (23 años), hijo del fundador, asumió la gerencia inmobiliaria tras su paso por Santiago.
"Yo ya venía en una etapa más plana, pero él llegó con mucha energía, me ha sacado el trote", confiesa Mauricio. Es precisamente José Ignacio quien lidera el hito más ambicioso del plan a cinco años: la expansión a la Región Metropolitana.
La constructora ya tiene avanzada la promesa de compraventa para un terreno en Lo Barnechea. El plan de entrada se divide en dos fases: un primer proyecto de renta comercial que la firma está ejecutando ahora con una inversión de US$ 5 millones; y una segunda etapa para los próximos años, que contempla su primer desarrollo residencial en la comuna con una inversión proyectada de US$ 25 millones.
"La meta es que a 2031 estemos instalados en Santiago de forma permanente", proyecta el fundador.
Proyecciones del mercado
Respecto a la salud financiera, la firma cerró 2025 con utilidades en torno a los US$ 5 millones. Aunque la velocidad de venta no ha recuperado los niveles de la "época dorada" (2017-2019), Minck nota un repunte significativo en el último trimestre.
"Antes de la crisis vendíamos seis departamentos y cuatro oficinas al mes. En 2022 caímos a uno. Hoy ya estamos en un ritmo de cuatro departamentos y dos oficinas mensuales", detalla.
Su estructura de financiamiento para construcción se mantiene conservadora: 50% deuda bancaria y 50% capital propio (tierra y proyectos). Con líneas de crédito aprobadas que muchas veces no utilizan, Minck se muestra optimista sobre el futuro: "Somos cautelosos pero tomamos riesgos.
Hoy es el mejor momento para invertir porque los activos siguen baratos. Estoy convencido de que vienen 10 años buenos para el sector".