En esta tercera campaña presidencial, que terminó siendo la vencida para José Antonio Kast, en una actitud que podría ser catalogada como premonitoria, la esposa del presidente electo fue y sigue siendo una presencia constante en el entorno del exdiputado. A su lado en los viajes, tanto dentro de país como al exterior, la abogada es una constante, mezclada entre futuros ministros y asesores. Y dado que desde La Moneda chica aseguran que la institución de la “primera dama” volverá en gloria y majestad al Palacio de Gobierno, existe una cierta intriga acerca del perfil que tendrá el rol en la próxima administración.
Por lo pronto, la abogada María Pía Adriasola ha dado claras señales sobre la importancia que le asigna a la responsabilidad que significa ser primera dama; tanto es así, que el martes 13 de enero ella misma dio a conocer, a través de Instagram, las reuniones sostenidas con sus predecesoras –sin contar a Irina Karamanos, que durante el tiempo que acompañó al Presidente Gabriel Boric en La Moneda, traspasó las fundaciones a diferentes ministerios-.
Sin entrar en detalles y con las respectivas fotografías que daban cuenta de las reuniones, Adriasola señaló cosas tales como: “De todo corazón agradezco a Luisa Durán, a Martita Larraechea y a Cecilia Morel. Quienes con mucha amabilidad me recibieron en sus casas y me transmitieron la riqueza de sus experiencias y los desafíos que vivieron como primeras damas de la Nación”.
Y añadió que “desde su originalidad, cada una de ellas ha aportado enormemente al desarrollo de iniciativas que han tenido un impacto social muy importante y han quedado en la memoria de todos los chilenos”. Esto es una pequeña muestra de los preparativos a que se está sometiendo Adriasola antes de aterrizar en La Moneda, el próximo 11 de marzo.
“Primera dama más involucrada”
Entonces, resulta interesante conocer la mirada de los expertos respecto de qué se puede esperar de esta nueva etapa para el rol de primera dama, de la mano de la esposa de Kast.
Como primer acercamiento habría que poner atención en que Adriasola “no será una primera dama cualquiera, sino parte de una pareja schoenstattiana” -donde “cada matrimonio quiere ser una nueva imagen de la Sagrada Familia para el mundo”, según enfatiza la página de Schoenstatt Chile-, explica el cientista político Patricio Gajardo. Quien añade sin lugar a dudas que, “de todas maneras va a ser una primera dama más involucrada” que sus predecesoras.
De hecho, el experto incluso pone de manifiesto algunas imágenes que ya se han hecho conocidas, como que “ella ha viajado a todas partes con el presidente electo, andan siempre tomados de la mano” y añade que José Antonio Kast “no se separa de su mujer, porque quiere entregar un mensaje” acerca de “como entiende la pareja, el matrimonio y la familia”.
En este sentido, Gajardo da por descontado que Adriasola “va a tener un rol gravitante” en el gobierno. Y está convencido de que la institución de la primera dama en la próxima administración va a “volver con más fuerza, porque va a ser un rol gravitante y va a tener una presencia importante”. A lo que agrega que “la dimensión religiosa va a ser relevante, porque va a guiar la labor social de la primera dama”, aunque advierte que el hecho de que “su rol sea más público, más intenso, más profundo, no significa que sea más político”.
“Mayor carga política”
Ese último punto no comparte el cientista político Mauricio Morales. Muy por el contrario, hace especial hincapié en que “tendremos una primera dama con opinión en asuntos políticos y con un fuerte compromiso social”. Y se explaya en cuanto a que Adriasola no llega sólo a reponer el cargo, “en el sentido de figurar como la acompañante del Presidente a distintos tipos de ceremonias, sino que también a ejercer el cargo tal como lo hicieron sus predecesoras”.
Incluso especula que probablemente tenga un estilo parecido al de Cecilia Morel, pero “con mayor carga política”, por lo que no descarta que en su rol, la abogada inaugure también algún programa social que refleje el sello de la nueva administración.
“Su experiencia en la ayuda a los más necesitados es su principal base para montar ese gran programa comunitario.
La fuerte formación religiosa de Adriazola, además, la acercará a la Iglesia Católica como ninguna otra primera dama y, desde esa tribuna, podrá elaborar un mensaje social y político muy claro”, sentencia el cientista político.
Tras lo cual, Morales concluye que María Pía Adriasola “estará lejos del perfil más tradicional de una primera dama que suele ejercer el cargo en un segundo plano”, muy por el contrario, se involucrará “en asuntos políticos con compromiso social”, insiste.