Con el objetivo de estructurar y acelerar la recuperación tras los incendios forestales, autoridades nacionales y regionales constituyeron el Consejo Asesor para la Reconstrucción Urbana del Biobío. La instancia, que coordinará la elaboración de un Plan Maestro de Mitigación Urbana, busca dar respuesta a una catástrofe que dejó pérdidas en valor construido estimadas en US$ 500 millones.
El gobernador regional del Biobío, Sergio Giacaman, estimó que la nueva gobernanza requerirá de recursos para proteger los centros urbanos. “Tenemos que concretar medidas de mitigación en torno a $ 80 mil (millones) o $ 100 mil millones para evitar que los lugares que han sido afectados por los incendios, vuelvan a serlo. Que un incendio de la periferia pase a ser un incendio de vivienda", detalló la autoridad.
Para viabilizar este nivel de inversión en Biobío y Ñuble, Giacaman apuntó al proyecto de ley ingresado por el Gobierno por $ 400 mil millones. "Le hemos pedido a los parlamentarios de la región que sean ellos los principales motores para que este proyecto se apruebe", enfatizó el gobernador.
Llegada de las lluvias
Durante la constitución del Consejo, el ministro de Vivienda, Iván Poduje, enfatizó que “la estimación de nuestros equipos es que hay alrededor de 500 viviendas construidas de forma precaria por las familias; esas viviendas no van a resistir el agua".
De hecho, las intensas lluvias de este fin de semana en Concepción fueron resentidas por los vecinos de los sectores siniestrados, cuyas viviendas se filtraron y se registraron deslizamientos de tierra en las áreas colindantes a las construcciones. "En dos meses viene la lluvia y en siete meses viene el calor”, sentenció Poduje, enfatizando en la urgencia de agilizar la reconstrucción.
Respecto al costo fiscal de la reconstrucción, cuyo plazo autoimpuesto para dar respuesta a las necesidades de las familias es mayo, el secretario de Estado recalcó la responsabilidad del Gobierno en la ejecución de las obras. "Estamos comprometiendo una cantidad importante de recursos que van a pagar todos los chilenos, que es lo que merecen las familias que han perdido todo".
Desde la mirada local, el alcalde de Penco, Rodrigo Vera, pidió celeridad en las definiciones que permitan la recuperación y habilitación de viviendas para sectores como las poblaciones Ríos de Chile, Vipla, Cosmito o GeoChile.
"Hago un llamado a los parlamentarios, tanto diputados como senadores, a que se haga el debate democrático, pero que sea con visión de futuro y con visión de urgencia. Necesitamos rápido que este plan que se está levantando, sea financiado", dijo Vera, quien confirmó que para enfrentar la primera etapa de la emergencia habitacional, ya existe articulación con empresas privadas para instalar las viviendas de transición. "Hemos presentado 16 terrenos en un plan maestro que hemos incorporado desde el municipio. Hemos hecho las gestiones con los privados y los terrenos están disponibles", concluyó.
Planificación urbana
El secretario ejecutivo del Consejo Asesor para la Reconstrucción, el arquitecto penquista Sergio Baeriswyl, dimensionó el duro impacto económico de la tragedia al comparar los US$ 500 millones perdidos con una de las principales iniciativas de transporte en la zona. "Es el costo que tiene el proyecto del Metro de Concepción", graficó. "Con un siniestro de esta magnitud, no es cualquier tropiezo en el progreso, sino que es un retroceso", lamentó Baeriswyl, explicando que recursos destinados a modernización deberán redestinarse a restaurar lo destruido.
El Plan Maestro de Mitigación Urbana considera la recuperación de 20 mil hectáreas afectadas por el fuego. “Para que ustedes tengan una relación, el Gran Concepción tiene 14.700 hectáreas. Es decir, -la afectación- fue mucho más grande que el tamaño de todo el Gran Concepción, donde viven casi o más de un millón de personas”, explicó.
Entre las inversiones en evaluación, Baeriswyl destacó un proyecto hídrico para infiltrar napas subterráneas en Penco y Lirquén, valorado preliminarmente en $ 47 mil millones, obras que no sólo buscan reducir la vulnerabilidad de los suelos ante incendios, sino que "es el mejor camino también para evitar inundaciones", aseguró el arquitecto. En paralelo, tanto Baeriswyl como el ministro Poduje coincidieron en la necesidad de establecer vías alternativas, paralelas a la Ruta 150, que faciliten la evacuación de los sectores poblados.