En un contexto donde el financiamiento para startups en la región se ha vuelto más selectivo, la administradora chilena Taram Capital estructuró su segundo fondo de capital de riesgo para invertir en compañías tecnológicas y de software.
Taram II es un vehículo de US$ 45 millones apalancado por Corfo -ya fue aprobado por la corporación y está en proceso de formalización y firma de contrato-, que tiene como novedad la entrada de emprendedores tecnológicos como aportantes y, en algunos casos, miembros del comité de inversión.
Según el cofundador y managing partner de Taram Capital, Felipe Camposano, entre los que se integraron al comité destacan Ignacio Canals (Galgo), Danton Viñales (Punto Ticket) y Daniel Guajardo (Healthatom).
“Queremos que cada emprendedor del portafolio sienta que tiene a la mesa personas que han pasado por lo mismo: levantar capital, contratar equipos, abrir mercados en otros países, ajustar el producto y enfrentar ciclos difíciles; y que esto se traduzca en mejores decisiones y en apoyo concreto para las nuevas generaciones”, dijo Camposano desde Miami, Estados Unidos, donde Taram tiene oficinas.
La gestora fue fundada por Camposano junto a Christian Onettto. Si bien el proyecto comenzó a gestarse en 2020, optaron por iniciar su actividad de inversión de manera más activa recién en 2022, luego del ajuste de mercado posterior al peak de valorizaciones de 2021 en la región y el mundo.
“La idea era buscar empresas tecnológicas en sectores verticales para ayudarlas en su crecimiento internacional. Al principio el foco estaba principalmente en México y en el mercado hispanohablante de Estados Unidos; posteriormente se fue ampliando también a Brasil y a otros países de Latinoamérica. Queríamos reunir a un grupo de empresarios, principalmente chilenos, con inversionistas y un equipo activo”, explicó.
Su primer fondo fue de US$ 30 millones, el que ya está invertido en 15 compañías con modelos de negocio dirigidos a empresas (B2B, en inglés) y principalmente de software. Entre ellas están Webdox, Toeat, Simpliroute, Regcheq, Keirón y Yapp.
“Buscamos equipos que estén liderando categorías específicas”, afirmó Camposano. “No necesariamente software horizontal que compite a nivel global, sino compañías que, para entrar a nuevos mercados, requieren adaptar el producto localmente. Es clave para nosotros, pero lo más importante siempre son las personas que están detrás”.
El portafolio del primer fondo está aún en etapa temprana, sin exits hasta ahora, en línea con una estrategia de crecimiento consistente y de largo plazo. “No buscamos salidas rápidas ni curvas de valorización artificialmente aceleradas”, afirmó. “Nos interesa más una tendencia de crecimiento clara, predecible y que incluso permita acceder a financiamiento alternativo no dilutivo, que muchas veces es más eficiente que levantar grandes rondas”.
Nuevo fondo
El segundo fondo de Taram Capital mantendrá la esencia de esa tesis. El vehículo apunta a construir un portafolio de entre 15 y 20 startups, con tickets iniciales en rangos similares al fondo anterior, es decir, entre US$ 1 millón y US$ 3 millones y espacio para rondas de seguimiento.
“Seguimos centrados en startups B2B con un producto probado en el mercado, ingresos anuales por sobre los US$ 500 o idealmente US$ 1 millón y con capacidad de escalar regionalmente”, dijo Camposano.
El ejecutivo afirmó que la inteligencia artificial juega un rol relevante en el análisis.
“Hoy prácticamente todas las compañías tienen una estrategia de IA, pero lo que buscamos es que sea consistente con la vertical en la que están. Muchas veces los SaaS están mejor posicionados para capturar esa oportunidad, porque tienen data propietaria y acceso a canales institucionales”, comentó.
Camposano señaló que empezaron a levantar capital en 2024 y sumaron como aportantes a fundadores como Eduardo Abeliuk (TeselaGen), Cristián Tala (Pago Fácil), David Peña (Comunidad Feliz), Ernesto Doudchitzky (Chattigo), entre otros. También entraron empresarios locales de negocios del mundo financiero, agrícola e industrial.
Escenario más exigente
Al analizar el escenario del capital de riesgo, en Taram observan un ecosistema de venture capital más concentrado y competitivo, con mayor énfasis en eficiencia.
“Hoy las empresas que crecen bien no van a tener problemas para levantar capital, pero el mercado está mucho más exigente. Antes se premiaba el crecimiento por sobre todo, pero hoy tiene que venir acompañado de eficiencia”, sostuvo.
También descartó un retorno a los niveles de valorización y montos de hace cuatro años, pero ve oportunidades en este nuevo escenario.
“Muchas startups hoy pueden hacer mucho más con menos recursos. Eso abre espacio para modelos más sólidos y para fondos que realmente agreguen valor más allá del capital”, afirmó.