En este marco, además, un 20% admitió no creerle a ninguno.
La medición realizada luego del quiebre presidencial, el que puso abruptamente término al proceso de traspaso de mando, dio cuenta que un 39% culpó a Boric, un 32% a Kast y un 25% a los dos por igual.
Además, un 57% se mostró en desacuerdo con el hecho de que el mandatario electo diera por terminado el proceso de traspaso de información entre gobierno.
Lo que sí, un mayoritario 78% respaldó la decisión del futuro Gobierno de iniciar de crear un equipo de trabajo administrativo que se encargue de revisar y auditar lo entregado por La Moneda.
A la hora de evaluar el traspaso de información del Gobierno de Boric al de Kast, un 55% consideró que no ha actuado con la verdad y un 35% que sí; un 58% que no ha sido transparente y un 34% que sí; mientras que un 61% considera que no ha entregado toda la información relevante y un 32% que sí.

“Ambos pierden”
“Pasamos de un traspaso de mando que hasta antes del cable había sido un win win para ambos a un loss loss”, dijo el gerente general de Cadem, Roberto Izikson, junto con explicar que “lo que refleja esta encuesta es que, ambos pierden a pesar de que efectivamente un 42% le cree al Presidente Kast y solo un 33% al Presidente Boric”.
El ejecutivo sumó otro antecedente: la aprobación del Presidente Boric se ha mantenido estable en torno al 35% durante los últimos dos meses, por lo que la gente que lo apoya le cree. “En cambio, aquellos que tienen una imagen o creen que a Chile le va a ir bien con José Antonio Kast, que la semana pasada era 57%, caen a 52% y, por tanto, hay una pérdida”, señaló.
Respecto al 57% que está en desacuerdo con que se haya terminado abruptamente este proceso de traspaso de mando, añadió que ello implica que tiene un costo adicional, porque “si bien es cierto que entre los identificados con la derecha o aquellos que votaron por el 60%, están de acuerdo con que haya terminado el proceso, aún así, tienes más de un tercio de gente de derecha o que votaron por Kast que están en contra”.
Izikson planteó que, de todas formas, “finalmente hay un costo en la decisión que toma José Antonio Kast de dar por terminado este proceso y eso termina de alguna manera ensuciando también la imagen del Presidente Kast, a pesar de que efectivamente hay un porcentaje mayor de chilenos que le cree más a Boric”.
Ante el tema de la auditoría, Izikson señaló que con dicho anuncio el Presidente Kast logra cambiar -en parte- el eje de la conversación, “porque los niveles de acuerdo son altísimos, que no están necesariamente asociados al hecho simplemente del cable, sino que también a los amarres y a los recortes fiscales y eliminación de exceso de empleo público”.
Para el gerente general de Cadem este sondeo interpela a ambos mandatarios a una semana del cambio de mando. “Si uno analiza los resultados de esta encuesta y que estamos frente a un loss loss -que ninguno de los dos gana-, les deja una tarea pendiente. La política es el arte de conversar y creo que sería ideal que ambos presidentes pudieran tener alguna conversación privada y luego recuperar el tono republicano pensando en el traspaso” de mando.

Diálogo en suspenso
La medición de Cadem se conoció precisamente a menos de una semana del cambio de gabinete y en medio de las persistente tensión entre los mandatarios.
Desde Punta Arenas, Boric insistió este miércoles en su disposición de continuar con el traspaso. En entrevista con ITV Patagonia, aseguró que desde su administración tenían su “mano tendida, y depende del futuro Gobierno si la toma o no”.
Respecto de las auditorías anunciadas por su contraparte, afirmó que todas estas instancias “sean bienvenidas” para su administración, que calificó como “transparente”.
La respuesta a estas declaraciones vino de la futura ministra vocera de la administración de José Antonio Kast, Mara Sedini: “El diálogo sigue abierto, estamos dispuestos a conversar, pero los traspasos bilaterales se han dado por terminados”, indicó.