Por Juan Manuel Villagrán S.
La empresa de aviación Aerocardal está empeñada en crecer a nivel nacional y en mantener el equilibrio de su diversificación de servicios dentro del mundo aeronáutico. Así lo destaca Ricardo Real, gerente general de la empresa, quien además, le toma el pulso al ritmo de inversión del país teniendo en cuenta que de sus pistas aterrizan y despegan los principales flujos de negocios del país.
-¿Cuándo darán el paso para volar comercialmente al extranjero?
-No queremos ir a pelearle a LAN. Ni pretendemos comprar Boeing 737. Esa no es nuestra estrategia. Queremos seguir operando en rutas nicho, como Vallenar, donde no bajamos el factor de ocupación entre un 75% y 80% y transportamos 850 pasajeros al mes. Queremos consolidar aún más esa ruta y buscar otras.
-¿Cuáles?
-Como Juan Fernández. Es una muy buena opción, que no está muy explotada después del lamentable accidente que ocurrió. Hoy en día llegan allá sólo aviones de siete pasajeros y dos barcos al año, y nosotros queremos operar con uno de más de 20 pasajeros cada 15 días. Tiene un potencial tremendo y es uno de los 10 lugares más lindos del mundo para bucear.
Otras rutas interesantes que estamos analizando, pensando en los próximos 12 o 18 meses- son Copiapó –que tiene atractivo minero-, Chillán y Los Ángeles. Estas dos últimas siempre las hemos estado evaluando, pero en términos de tráfico, aún no llegan a gestar su punto crítico. Hay que esperar para que haya mayor volumen de pasajeros.
-¿Y más a largo plazo no piensan internacionalizarse? Acaban de licitar rutas hacia Lima…
-No veo la posibilidad de apostar en los próximos 12 meses para operar comercialmente una ruta internacional. Nuestra apuesta por ahora es de aviación regional. No participaremos en la licitación de las rutas a Lima. Quizás en dos años evaluemos la posibilidad de dar un salto mayor.
-¿Cómo ven los crecimientos para sus otras líneas de negocios?
-La aviación ejecutiva crece a tasas entre un 10% y 15% anual. Los servicios de vuelos aeromédicos crecen entre un 15% y 18%, y lógicamente eso hace vislumbrar a futuro bastante crecimiento de mercado producto de la centralización de servicios médicos en Santiago. En seis años se han duplicado los actores en aviones ambulancia. Ahora hay alrededor de 85 vuelos ambulancias al mes y nosotros tenemos cerca de un 70% de ese mercado. Alrededor de un 20% de los vuelos ambulancias son al extranjero. Hemos llegado a EEUU, Perú, Brasil, Nueva Zelanda, Fiji y Rusia, entre otros.
-¿Cuánto esperan facturar este año?
-Tenemos una facturación esperada de US$ 20 millones. Ya cumplimos este semestre con US$ 10 millones, y en general esperamos que un 30% del total sea de vuelos ambulancia, 20% de vuelos ejecutivos, 12% de vuelos itinerarios, 20% proveniente del FBO en base a nuestros clientes extranjeros, un 5% en el negocio de mantención, 5% en representaciones de marcas aeronáuticas -como Cirrus-. Toda esta facturación superaría en alrededor de un 16% en comparación a 2012.
-¿Cuánto planean invertir a futuro?
-En infraestructura invertiremos unos US$ 12 millones en los próximos 5 años. Derribaremos nuestro terminal FBO en agosto, y construiremos uno totalmente renovado con el doble de capacidad (100 pasajeros), con un salón VIP aparte, que tendrá salas de reuniones de clientes con todas las comodidades. Muchos sólo se bajan del avión para tener una reunión y, por lo mismo, también proporcionaremos habitaciones totalmente equipadas para las tripulaciones de los jet privados, para que descansen mientras sus dueños están en reuniones. Ampliaremos la zona de estacionamientos al doble, al igual que nuestro sector de mantenimiento de naves, que contará con un nuevo sitio, construiremos dos hangares más y armaremos una nueva plataforma de aviones, que es capaz de aguantar un Boeing 787 o un avión Jumbo.
Clima para invertir
-¿Qué sectores requieren más de sus servicios privados?
-Las empresas mineras y del retail presentan la mayor parte del vuelo de ejecutivos, también bancos y constructoras.
-¿Y qué sectores han visto un mayor crecimiento en vuelos de este tipo?
- En vuelos de ejecutivos, he visto un repunte en los ligados a las constructoras y también en los empresarios norteamericanos que vuelan al sur y que tienen que ver con el sector de generación eléctrica.
-¿Cómo ve el clima para invertir en Chile?
- La inversión se ha parado un poco y siento un frenazo. Sin embargo, aunque parezca contradictorio, están llegando más aviones ejecutivos del extranjero, y eso implica que los grupos de inversión están llegando a Chile a mirar proyectos, pero no lo están pensando materializar en este minuto. Están en compás de espera para ver qué pasará en el país desde el punto de vista político.