Abierto al diálogo y a evaluar cambios a la propuesta de incremento de salario mínimo se mostró este martes el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ante la comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados, la cual inició la discusión de la propuesta.
El proyecto del gobierno, en términos breves, propone dos incrementos: el primero contempla llevar el monto del ingreso mínimo mensual a $ 546.546, de acuerdo con la variación de la inflación acumulada entre enero y marzo de 2026, que alcanzó un 1,4%. Y luego, a contar del 1 de enero de 2027, se plantea reajustar la cifra conforme a la variación acumulada por el IPC entre el 1 de abril de 2026 y el 31 de diciembre de 2026.
“Nos encantaría estar en condiciones de poder ofrecer algo distinto o proponer algo distinto a esta mesa. Pero por razones de prudencia y de cautela, especialmente con las cifras de desempleo que hay hoy en día, sencillamente nos impiden hacer una oferta distinta o una propuesta distinta”, comenzó señalando Quiroz.
Un planteamiento al que se sumó el ministro del Trabajo, Tomás Rau, quien reiteró ante la instancia que el país lleva más de tres años con una tasa de desocupación por sobre el 8%.
“En los últimos 39 meses el promedio de la tasa de desempleo alcanzó el 8,6”, dijo Rau, agregando que entre 2011 y 2019 el promedio fue 6,8%.
Sin embargo, el planteamiento fue criticado por varios parlamentarios, quienes acusaron al gobierno de presentar una cifra inferior a la que fue comentada por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), desde donde plantearon que la oferta inicial del gobierno bordeaba los $ 20 mil de incremento.
Para sorpresa de varios, Quiroz tomó el punto y se mostró abierto a dialogar en torno a la cifra.
“Hay un valor en el acuerdo, pensamos que le hace bien al país un acuerdo (...) si aquí viniera la CUT y reflexionara sobre esa propuesta, y si pudiéramos de nuevo plantear un acuerdo, esa propuesta estaría arriba de la mesa de todas maneras, que se acercaba a los $ 20 mil, porque lo que buscaba era adelantarse a lo que percibíamos podían ser alzas de precios futuras”, dijo.
Así, en esa línea, el jefe de las finanzas públicas insistió en que “quiero dejar muy claro que si se retoma la voluntad de un acuerdo, estamos plenamente disponibles, porque valoramos mucho más, aun cuando exceda los cálculos en el margen- que la decisión sea un acuerdo, especialmente un acuerdo entre el Gobierno y la CUT”, recalcó.
Pese a la voluntad del Ejecutivo de dialogar, un aspecto que generó preocupación entre los parlamentarios de oposición es que el Ejecutivo habría presentado el proyecto sin consultarle sobre la materia al Consejo Superior Laboral, un tema que según la diputada Gael Yeomans es obligatorio. Por ello, la parlamentaria oficiará a la Contraloría General de la República para que se pronuncie.