Por Miguel Bermeo T.
Hasta las oficinas del Centro de Arbitraje y Mediación de la Cámara de Comercio de Santiago llegó esta semana Ricardo Napadensky, presidente de la Junta Directiva de la Universidad Central, para prestar su testimonio en el proceso arbitral entre la casa de estudios e Inversiones Norte Sur, ligada al ex controlador del Banco del Desarrollo, Vicente Caruz.
El procedimiento es uno de los últimos en el arbitraje que se inició en julio de este año, cuando Norte Sur demandó a la universidad por el fallido intento de asociación que anunciaron en 2010.
Napadensky debió prestar testimonio ante el árbitro designado, Hernán Fontaine y deberá repetir el procedimiento la próxima semana, cuentan fuentes del proceso.
De todo marchar como hasta ahora, el caso podría tener fallo en enero de 2013, aunque, algunos piensan que podría pasar hasta marzo, si ocurriese algo imponderable. En todo caso, se resolvería antes de que termine el primer trimestre, cuentan cercanos.
Una asociación fallida
En el arbitraje solicitado por Norte Sur en julio, demanda que la universidad pague la multa establecida en el acuerdo marco de asociación, la que alcance hasta un 20% de lo que le costaba a Norte Sur ingresar al 50% de la propiedad de la casa de estudios; es decir, unos $ 1.000 millones.
El arbitraje se produjo meses después de que las partes trataran de llegar a un acuerdo. De hecho, desde que el negocio se abortó, el 30 de septiembre de 2011 -cuando se venció el plazo para cerrar- entre octubre de 2011 y enero de 2012 se produjeron una serie de reuniones entre las partes buscando dar una salida. Una de las alternativas que se analizó fue que el pago de la multa se hiciera con el arriendo de las salas a algunos de los institutos profesionales que tiene Norte Sur, evitando así que la universidad entrara en altos pagos.
Sin embargo, en marzo de este año, eso también se fue por tierra.Así las cosas, las partes ahora se ven las caras en el CAM, luego de haber logrado tener cercanía durante el periodo de negociaciones, lo que se tradujo en dos prórrogas para el cierre del acuerdo previo al vencimiento del último plazo.
Ahora, la universidad reclama, entre otras cosas, que no se debería producir ningún pago, pues sólo había un acuerdo, sin nada cerrado, lo que estaba sujeto al cumplimiento de ciertas condiciones suspensivas, siendo que una de éstas, no logró concretarse.
En tanto, Norte Sur reclama que el mismo acuerdo marco fijaba las multas en caso de no concretarse estas condiciones, por lo que el pago correspondería. De hecho, dicen cercanos a las firma de inversiones, en asambleas de la junta directiva, algunos miembros de este cuerpo, reconocieron que si se desistían del cierre, se gatillaría el pago de la multa.
Otra cosa que acusa Norte Sur es un principio de mala fe en el actuar de la universidad, toda vez que retiró del ministerio de Educación la reforma a sus estatutos -una de las condiciones del acuerdo- a comienzos de agosto de 2011; mientras que sólo avisó a la firma de Caruz el 29 de septiembre de ese año, un día antes de que se cumpliera el plazo final.