Con un fuerte respaldo al modelo de concesiones y a la alianza público-privada, el Presidente José Antonio Kast afirmó este miércoles que el Estado, por sí solo, no tiene la capacidad financiera ni operativa para cerrar las brechas de infraestructura que enfrenta el país, por lo que llamó a acelerar la ejecución de inversiones y profundizar la colaboración con el sector privado.
Desde Copiapó, donde se encontraba coordinando la emergencia por el sistema frontal que afectó a las regiones de Atacama y Coquimbo, el Mandatario participó de forma telemática en la ceremonia por los 15 años del Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI), instancia en la que delineó la visión del Ejecutivo para el desarrollo de obras públicas durante los próximos años.
“Todas las autoridades hablaron de la alianza público-privada y es fundamental no olvidar ese concepto, porque hay veces que, por distintos motivos políticos, esto se olvida y se vuelve solo al Estado. Y el Estado solo no tiene las capacidades y hoy día tampoco tiene todos los recursos”, afirmó.
En esa línea, recordó el impulso que recibió el sistema concesional durante el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle. “Nos dijo: 'concesionemos, concesionemos, porque el Estado quedó con sus finanzas alicaídas. Y aquí hay una muy buena fórmula. Concesionemos, agilicemos'. Y es lo que estamos haciendo”, señaló.
Kast sostuvo que la infraestructura debe convertirse en el principal motor del crecimiento económico. “No hay país desarrollado sin crecimiento, no hay crecimiento sin inversión y no hay inversión sostenida sin una buena infraestructura”, dijo, reiterando además que “Chile sí necesita un tsunami, pero un tsunami de inversiones”.
El Mandatario también reveló que el Ejecutivo ya está utilizando el documento de propuestas elaborado por el CPI para la última elección presidencial.
“Ese documento que nos entregaron lo estamos usando”, aseguró, agregando que el Gobierno comparte la necesidad de crear una entidad estratégica de infraestructura, establecer reglas de financiamiento que no dependan del ciclo político y avanzar hacia ciudades más sostenibles y una logística de clase mundial.
“Chile ya demostró que puede construir con audacia cuando el sector público y el sector privado caminan juntos, cuando la política deja de ser trinchera y se hace servicio”, concluyó.
Frei: una cartera por más de US$ 200 mil millones
Previamente, el expresidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle llamó a acelerar la ejecución de proyectos de infraestructura y advirtió que el país enfrenta una cartera que supera los US$ 200 mil millones, monto que, a su juicio, debe materializarse en los próximos cuatro años.
“Hoy superamos largamente esas cifras. Estamos hablando de más de US$ 200 mil millones en proyectos de infraestructura. Y esos US$ 200 mil millones hay que ejecutarlos en los próximos cuatro años, no en diez años más”, afirmó.
Frei cuestionó las críticas que durante los últimos años recibió el sistema de concesiones. “Hubo un discurso cuya solución era no hacer más concesiones. No. Hay que hacer todo lo que el país necesita”, sostuvo.
El exmandatario también puso énfasis en los retrasos que enfrentan proyectos estratégicos, especialmente en transmisión eléctrica. Criticó que actualmente se proyecten ocho años para construir nuevas líneas, pese a los avances tecnológicos.
“Han pasado más de 30 años y ahora nos dicen que una línea de transmisión demora ocho años. Como si la tecnología y la maquinaria no hubieran cambiado. Eso debe hacerse en dos años como máximo, si hay voluntad política”, afirmó.
Asimismo, defendió el desarrollo de embalses, plantas desaladoras y nuevas conexiones ferroviarias a los puertos, asegurando que la infraestructura será clave para enfrentar tanto el cambio climático como el crecimiento de la minería y de las energías renovables.
Como cierre, Frei llamó al Gobierno a liderar lo que denominó una nueva etapa para el desarrollo del país.
“Inicie esta segunda revolución de la infraestructura que Chile necesita. Tenga la seguridad de que el CPI, las industrias y las empresas del país van a estar detrás de este esfuerzo”, afirmó. “La segunda revolución de la infraestructura requiere miles de millones de dólares que debemos invertir durante los próximos cuatro años para construir el Chile que ya fuimos capaces de hacer y que debemos seguir construyendo”.