Fue hace una semana que el exgerente general de Aramco en Chile, Carlos Larraín, declaró ante el Ministerio Público en el marco del caso Sartor. Junto a su hermano, Pedro Pablo Larraín, forman parte de la lista de 11 imputados que serán formalizados este jueves.
En su primer testimonio a la Fiscalía, explicó que llegó al “mundo Sartor” por sus lazos familiares: Carlos Larraín Corssen, su padre, junto a Pedro Pablo Larraín, Óscar Ebel y Sebastián Domínguez fundaron la firma en 2012.
Afirmó que fue cliente e inversionista desde los inicios de la gestora y que recién en 2015 ingresó a la matriz. “Nunca busqué este rol directivo, fue mi padre quien me lo pidió en 2015, cuando quiso dedicarse a otras actividades”, relató. Tomar el cargo “lo hice como un gesto familia”, agregó.
“Desde esa posición, nunca operé fondos, nunca aprobé inversiones de la AGF, nunca tuve acceso al sistema de gestión de portafolio de la administradora, nunca me asignaron claves o cuentas de correos”, aseguró.
De acuerdo con Larraín, “esa era la función de Alfredo Harz, el gerente general y de inversiones de la AGF”.
Con todo, fue director de la AGF por cinco años, desde su creación en 2016 hasta diciembre de 2021, periodo durante el que “asistí a sesiones mensuales (presenciales o por Zoom) y participe del comité de riesgo”, afirmó.
“Siempre cumplí con los deberes que tiene un director (...) principalmente en aquellas relacionadas a potenciales conflictos de interés, como fue en el caso de aprobaciones de créditos para entidades relacionadas o donde yo tuviera algún conflicto”, aseguró.
Para dar muestra de aquello, ejemplificó con la reunión de directorio que se realizó el 31 de marzo de 2021, cuando “a raíz de mi participación en el directorio del factoring Emprender Capital Servicios Financieros SpA, conocida como E-Capital, me abstuve de emitir mi opinión respecto de un financiamiento que se estaba revisando, este caso no es un hecho aislado”.
“Nunca operé fondos, nunca aprobé inversiones de la AGF, nunca tuve acceso al sistema de gestión de portafolio, nunca me asignaron claves o cuentas de correo”, dijo.
El factoring
Sobre E-Capital, sostuvo que “no había certeza de que E-Capital, bajo el mando de Sergio Yáñez Astete, quien había fundado E-Capital y de lo que me referiré más adelante, estuviera haciendo los esfuerzos y las gestiones para pagar a los fondos de Sartor, los cerca de $ 30.000 millones que adeudaban”.
En 2015, “Yáñez tenía un rol importante en ese directorio, pues actuaba como asesor del directorio (de la matriz) y como coach del gerente general y socio, Pedro Pablo Larraín. La relación entre ellos era muy cercana y de mucha confianza”, recordó.
Y añadió el plan de acción ante los ruidos al interior del factoring: “Cuando Sartor AGF empezó a tener problemas con Yáñez, o mejor dicho con E-Capital, en 2018, se tomó como un caso que trataba de obligaciones impagas y un mal manejo de la compañía en el cobro de garantías, por lo que se buscó apoyar en lo operativo, con una pesuda coordinación para administrar la situación”.
Según detalló Larraín, “el problema de E-Capital se había generado debido a que el conglomerado financiero conformado por lnverges y su filial operativa E-Capital, las cuales operaban en el negocio del factoring y leasing, habrían sufrido ese año un supuesto fraude interno”.
“En 2018, cuando Sartor AGF detectó que E-Capital tenía problemas de caja, los fondos de Sartor ya tenían una exposición de más de $ 20.000 millones con esa compañía (esta es la misma deuda mencionada anteriormente, que pasa a totalizar casi $ 30 mil millones por intereses capitalizados al 2021 )”, relató Larraín a la Fiscalía.
“Fueron los socios de Sartor, Pedro Pablo Larraín, Osear Ebel, Alfredo Harz, Benjamín Ureta y Carlos Larraín Corssen, quienes, en el 2018, tomaron la decisión de intentar el rescate total y apoyar a Yáñez en el plan que presentó de recuperación”, apuntó.
“Esto no fue informado al directorio de Sartor AGF de manera formal y tampoco quedó registrado en los estados financieros de ese año”, agregó.
De acuerdo con Larraín, para evitar potenciales conflictos de interés, “presenté mi renuncia al directorio de la AGF, en cumplimiento con esta recomendación de compliance". Además, su hermano, Pedro Pablo Larraín, le solicitó salir de la propiedad de la matriz.
Operaciones
Sobre las operaciones denominadas "Back to Back", declaró que "aparecieron, o me fueron informadas por (el gerente general de E-Capital) Hugo Baranda a mediados de 2023". Añadió que "según me explicaron, eran operaciones legítimas para generar mayor rentabilidad a los fondos de Sartor AGF".
Además, aseguró que "pregunté expresamente a Hugo Baranda si esto lo permitía el reglamento de los fondos de Sartor en Perú y se me aseguró que estaba todo en regla y visado normativamente por los equipos legales de Sartor, su fiscal Rosario Aburto, y en específico por Alfredo Harz".
"Estas operaciones fueron propuestas a E-Capital Perú, Mikopo, y probablemente también a Danke, desde Sartor AGF, por Alfredo Harz con el visto bueno del equipo legal", agregó.
También sostuvo que "según fui informado en su momento, se realizaron todas las validaciones necesarias (...) para realizar operaciones lícitas y que generaran valor para los aportantes".
Finalmente afirmó que "el equipo de Credicorp estaba al tanto de estas operaciones desde su inicio y fueron aprobadas por ellos, por lo que me genera cierta desconfianza que sean cuestionadas por su parte".
Venta de Danke
Asimismo, explicó que en noviembre de 2021 se constituyó la sociedad Danke SF SpA, con el objetivo de “actuar como el vehículo legal que adquiriría las acciones de E-Capital y, lo más importante, hacerse cargo (...) de los pasivos que dichas participaciones arrastraban con los fondos de inversión de Sartor AGF".
Respecto de la venta de la firma, declaró que "una de las directrices regulatorias para Sartor AGF era precisamente que no existiera ningún vínculo entre esta administradora y las empresas relacionadas a Danke".
"Ceder el control de Danke al gerente general, Hugo Baranda (...) fue la forma más lógica de dar cumplimiento a ese mandato", afirmó.
La idea habría sido propuesta por Pedro Pablo Larraín a Baranda. "Ellos conversaron en qué condiciones se realizaría ese traspaso, del cual desconozco detalles", aseguró.
Sobre el precio de esa operación, sostuvo que "Danke SF SpA tenía al 31 de octubre de 2024 un patrimonio neto negativo de $ 6.723 millones. Una sociedad con patrimonio negativo tiene cuotas que valen cero o menos. El precio de $ 1.229.500 no es un precio irrisorio para sustraer activos, es el valor real de las cuotas de una empresa técnicamente insolvente".
Añadió que "la venta no extinguió ni alteró ninguna obligación de Danke con los fondos". Asimismo, aseguró que "desde enero 2022 a diciembre 2024, nunca hubo una distribución de dividendos, nunca hubo retiros o bonos a directores o controladores". "En buenas cuentas, yo no me llevé nada ni recibí nada de dinero", concluyó.