Por Jimena Catrón Silo
Sigue avanzando el proceso de quiebra de Pescachile. Esto luego de que la semana pasada se realizara la verificación de créditos que mantiene la empresa, filial del gigante europeo Pescanova, la que a su vez se encuentra preparando su convenio judicial preventivo.
Según trascendió, la deuda total de la compañía en el país asciende a unos
US$ 166 millones, de los cuales cerca del 25% corresponden a capital adeudado justamente a su matriz (unos US$ 42 millones), lo que la convierte en la principal acreedora dentro de este proceso.
Le siguen en orden de magnitud Banque Internationale de Commerce-Bred, con
US$ 29,7 millones, luego DNB Bank (US$ 18 millones), que sumado a la deuda que se mantiene con DNB Group Agencia en Chile asciende a unos US$ 30 millones.
A HSBC, institución financiera que solicitó la quiebra de la compañía, se le adeudan US$ 9 millones.
En este proceso, finalmente Pescanova designó como representantes al estudio Nelson Contador & Compañía.
Por otro lado, en relación al destino que podrían tener Acuinova y Nova Austral, trascendió que las conversaciones con los potenciales interesados se han mantenido, de forma tal que se espera que una vez que el síndico Herman Chadwick se encuentre en condiciones de vender las filiales, para lo cual existe un plazo máximo de un año, la enajenación de ambas se haría bastante rápido. La razón: la operación de Pescachile mantiene un rango de rentabilidad que resulta atractivo para los principales actores locales del mercado.
A la espera de créditos
Por otro lado, Pescachile aún se encuentra a la espera de que instituciones financieras le otorguen créditos por entre US$ 10 millones y US$ 20 millones para poder seguir operando, mientras se lleva a cabo el proceso de venta de sus filiales, Acuinova y Nova Austral. Así, esperan que los activos -que superan ampliamente el total de las acreencias, según fuentes relacionadas- mantengan su valor de mercado y se puedan enajenar al mejor precio posible.
En una situación similar se encuentra Pescanova, la que espera que se apruebe lo antes posible un “crédito urgente”, por unos US$ 72 millones. El préstamo, que está siendo negociado por Deloitte (administrador concursal del holding) hace ya algunas semanas, tiene como objetivo pagarle a sus proveedores y los pasivos cuyo pago son los más apremiantes.
Entre los bancos que podrían inyectar ese capital a Pescanova se encontrarían Sabadell, NovaGalicia, Popular, CaixaBank, Deutsche Bank, BBVA, Santander y Bankia.
El siguiente paso
Una vez que se realiza la verificación de los créditos, se debe hacer la publicación en el Diario Oficial, tras lo cual se da un plazo de 15 días para impugnarlos si correspondiera.