Un objetivo que Agrosuper tenía en la mira desde hace más de un año finalmente se concretó. En la tarde del martes, la clasificadora de riesgo Moody’s Ratings asignó a la compañía una calificación de emisor de largo plazo de Baa3 y mejoró sus bonos sénior no garantizados desde Ba1 a Baa3.
Con este movimiento, la empresa ligada a la familia Vial obtuvo por primera vez el grado de inversión ("investment grade") a nivel de rating internacional. Cabe recordar que Agrosuper ya contaba con esta categoría por parte de Fitch; sin embargo, para acceder formalmente a dicho estatus se requiere la validación de al menos dos grandes clasificadoras. A nivel local, en tanto, la empresa ya tenía grado de inversión.
En su informe, Moody’s explicó que la mejora en la clasificación "refleja la demostrada capacidad de Agrosuper para mantener indicadores crediticios consistentes con un perfil financiero de grado de inversión, respaldado por su diversificada cartera de proteínas (avícolas, porcinos y salmonícolas), un sólido desempeño operativo y una política financiera conservadora". A ello se suma su modelo de producción y su "sólida red" de exportación y logística, tanto a nivel nacional como internacional.
La clasificadora también destacó que, tras las disrupciones de 2023 -entre ellas, el alza en los costos de los granos, la gripe aviar y algunos brotes aislados del virus ISA-, la empresa logró recuperar rápidamente su rentabilidad, “lo que demuestra su capacidad para adaptarse a los desafíos y gestionar eficazmente las crisis externas”.
“Es una decisión que estábamos esperando y que da cuenta de la solidez financiera alcanzada por la compañía. Venimos de varios trimestres con buenos resultados, que junto con una gestión financiera efectiva, nos han permitido reducir la deuda, mejorar nuestros indicadores y afianzar nuestra posición competitiva y liderazgo en la industria. Estamos muy contentos que este hito finalmente se haya concretado”, recalcó el gerente de Administración y Finanzas de Agrosuper, Luis Felipe Fuenzalida.
Cabe precisar que, de acuerdo con las reglas del mercado, alcanzar el grado de inversión permite a las empresas acceder a financiamiento en mejores condiciones y con menores costos. Además, amplía la base de inversionistas -especialmente institucionales-, facilita la entrada de capital extranjero y refuerza la confianza del mercado en la solidez financiera de la compañía.
Factores de cambio
Moody’s también abordó los factores que podrían modificar nuevamente la calificación de Agrosuper. En un escenario positivo, una mejora adicional requeriría que la compañía expandiera significativamente su escala y fortaleciera la diversificación geográfica de sus activos, manteniendo al mismo tiempo una política financiera conservadora.
Además, en términos de indicadores, la clasificadora indicó que es necesario alcanzar ingresos cercanos a los US$ 8.000 millones (Agrosuper cerró 2025 con ventas por US$ 4.649 millones), una relación de deuda bruta sobre Ebitda consistentemente por debajo de 1,5 veces, una cobertura Ebitda/intereses superior a 10 veces y un flujo de caja retenido sobre deuda neta por encima del 40%.
Por el contrario, las calificaciones de Agrosuper podrían verse presionadas a la baja si su liquidez o desempeño operativo se debilitan a niveles que ya no sean consistentes con su clasificación actual. Moody´s añadió que también es clave que la empresa mantenga un colchón sólido en sus indicadores crediticios durante los períodos de mayor presión.
Desde el punto de vista cuantitativo, una rebaja podría materializarse si el apalancamiento aumenta, con un ratio de deuda bruta ajustada a Ebitda -según la metodología de Moody’s- sostenidamente por encima de 2,0 veces, o si la cobertura de intereses se deteriora, con un ratio de Ebitda sobre intereses que caiga de forma consistente por debajo de 8 veces.