La ampliación de la planta de Llay-Llay inaugurada ayer no sólo duplica la capacidad de su principal unidad de producción, sino que también marca la apuesta de Cristalerías de Chile por un nuevo posicionamiento del vidrio como material de punta en la elaboración de envases para bebidas y alimentos. “Los envases de vidrio son los preferidos por los consumidores en todos los estudios de mercado, han ido creciendo en participación de mercado y serán los ganadores del futuro por su calidad”, afirma el gerente general de la compañía, Cirilo Elton, al detallar los supuestos que apoyan la estrategia de aumentar la capacidad total de producción de la compañía en 20% a 500 mil toneladas anuales con este proyecto.
En la competencia que lo enfrenta con el plástico, el aluminio y el tetrapack, el vidrio, explica, aumentó su presencia en el sector vitivinícola chileno con un alza de “10 puntos porcentuales en los últimos 6 años”, en este nicho que representa dos tercios de su ventas y el 70% de los 600 millones de botellas que las viñas exportan anualmente.
Una tendencia similar, agrega, registra esta línea de envases en bebidas gaseosas –disputando terreno al plástico PBT–, jugos, alimentos y cervezas “cuyos segmentos de más crecimiento son los premium embotellados”. Este año, este negocio de Cristalerías registró un incremento de 2,9% en sus ventas en los primeros nueve meses de este año a $ 79.492 millones, y las expectativas para el cierre de 2012 apuntan a un alza en la facturación en torno a ese mismo porcentaje, dijo.
Sobre esta base, señala que la inversión por US$ 85 millones en la ampliación de la planta de Llay-Llay –la segunda fase del plan global por US$ 210 millones– tuvo por objetivo instalar “la última tecnología disponibe en el mundo en fabricación de envases de vidrio”.
–Con ese estándar ¿cuál será el salto en cuanto a los productos?
–Las nuevas instalaciones nos permiten seguir en la línea de desarrollar productos más ecológicos y livianos para la exportación del vino chileno, cuyo peso ha bajado en los últimos años un promedio en 12% con nuestro programa EcoGlass. Y ahora vamos a pasar a una segunda etapa en la que apuntamos a tener un promedio un 6% de reducción. Tener envases más livianos y ecológicos es un impulso muy importante a la industria vitivinícola exportadora.
–¿Qué porcentaje de la producción proviene de material reciclado?
–El vidrio es un material 100% reciclable y tiene una campaña de reciclaje muy exitosa que en la región central del país llega a niveles del 60%, lo cual está en línea con uno de los compromisos que adoptó el país al ingresar a la OCDE.
–Tras el terremoto del 27/F, la producción de la planta de Llay-Llay estuvo detenida más de 60 días ¿cómo abordaron este factor en el diseño de esta segunda etapa?
–La calidad involucra la seguridad en el proceso de producción continuo que opera con sus hornos encendidos las 24 horas los 365 días del año. Y lo más innovador en la planta es lo que se hizo para prevenir los riesgos de terremotos al poner un total de 96 aisladores sísmicos, con una inversión de US$ 5 millones. Este es el proyecto industrial más grande en donde se ha aplicado esta tecnología chilena, que disminuye a la quinta parte el efecto de los movimientos telúricos.
–¿Cuándo parte la tercera fase?
–Está dentro del plan de desarrollo y equivale a un tercio de la capacidad de producción que está pendiente. Se llevará a cabo en la medida que el mercado lo demande, pero tiene todas sus autorizaciones medioambientales otorgadas.