El mayor fabricante mundial de automóviles, Toyota, prometió
compensar a los propietarios chinos de vehículos afectados por recientes
problemas técnicos y de calidad, informó hoy la agencia oficial Xinhua, que
destaca que es la primera vez que una marca acuerda este tipo de
indemnizaciones en China.
Una delegación de la compañía japonesa acordó esta
compensación tras reunirse con autoridades de la provincia oriental china de
Zhejiang, uno de sus principales mercados en el país asiático.
No se han dado por el momento detalles de la cantidad de
dinero que recibirán los afectados.
El pasado enero se retiraron en China más de 75.000 unidades
de la serie RAV4 debido a defectos en el acelerador, y el 10% de los casos se
produjeron en la provincia de Zhejiang.
Sin embargo, el gigante asiático no se vio afectado por los
fallos de los modelo Prius y de su marca filial Lexus que se registraron
también en enero en EEUU, que obligaron a la marca a retirar 2,3 millones de
vehículos en ese país, en uno de los mayores escándalos de la historia de la
industria automovilística.