El Banco de
Inglaterra rebajó hoy su previsión de crecimiento para la economía británica en
el año 2011 al 2,5%, frente al 3,4% apuntado el pasado mes de mayo, y admitió
que el panorama económico es "más débil que hace tres meses".
El
gobernador del Banco, Mervyn King, dio a conocer el informe trimestral de la
institución sobre la economía británica y manifestó que aunque es previsible
que la recuperación continúe en los próximos meses, será a un ritmo más lento
del previsto hasta ahora.
Pese a la
fuerte revisión a la baja del Banco de Inglaterra de su previsión, la cifra se
sitúa aún por encima del 2,3% que pronostica la Oficina de Responsabilidad
Presupuestaria (OBR), organismo creado por el Gobierno para supervisar las
cuentas del Estado.
King
advirtió de que la economía del Reino Unido afronta "una recuperación
movida" en los próximos dos años y admitió que la inflación se mantendrá
por encima del 2% que el Banco de Inglaterra se había fijado como objetivo para
finales de 2011, debido sobre todo a la prevista subida del IVA al 20% a partir
de enero.