Aunque hace algunas semanas las diligencias apuntaban a una presunta participación de sus hijos, el caso se había transformado en una causa política donde se acusaba que la mujer mapuche -de la cual no se tiene rastro hace 14 meses- habría sido asesinada en su calidad de activista medioambiental. Incluso se apuntaba a Carlos Morstadt Anwandter, empresario forestal de la zona de Máfil como presunto responsable.
El rostro y nombre de Julia Chuñil Catricura se transformaron en emblema del proyecto de ley que busca proteger a los defensores del medio ambiente, a pesar de que la fiscal regional Tatiana Esquivel había señalado que no existía registro ni evidencia que vinculara a Chuñil con labores activistas ni vínculos políticos. La víctima en cambio sí había compartido en el círculo de la Iglesia donde asistía que temía una posible agresión por parte de uno de sus hijos y anteriormente había denunciado violencia intrafamiliar.
Según el testimonio clave del exyerno de Chuñil, la mujer de 73 años habría muerto estrangulada en manos de su hijo Javier Troncoso Chuñil producto de una riña familiar la noche del 8 de noviembre, cuando Julia intentó impedir que Javier Troncoso, en evidente estado de ebriedad y portando un cuchillo, le robara la pensión de $212 mil a un anciano de 90 años que vivía en una habitación conjunta.
Luego los hijos habrían enterrado su cuerpo en un sector del predio y quemado su ropa. Tras la denuncia de desaparición por parte de su familia surgió la teoría conspirativa de que se trataría de un asesinato con causas políticas.
Pablo San Martín Chuñil, actualmente investigado y con arresto domiciliario, presentó una querella criminal representada por la
Fundación Escazú Ahora, ONG fundada en 2020 por Sebastián Benfeld para promover la firma en Chile del Acuerdo Escazú.
Benfeld, periodista de la Universidad Católica de Valparaíso que en 2022 fue reconocido por la ONU como uno de los seis líderes juveniles más destacados a nivel mundial, fue uno de los responsables de que la pancarta “¿Dónde está Julia Chuñil?” escalara hasta el Presidente Gabriel Boric, quien en más de una oportunidad vinculó la desaparición de Chuñil a la protección del medio ambiente. También la vocera de gobierno Camila Vallejo, abogó por el esclarecimiento del caso.
Pablo San Martín Chuñil se acercó a La Moneda a exigir justicia, se reunió con parlamentarias como Fabiola Campillai y el pasado 9 de enero durante un concierto del cantante Manu Chao en Temuco subió al escenario para denunciar que se estuviese incriminando a él y sus hermanos.
En octubre el cantautor nacional Manuel García publicó una canción titulada Julia Chuñil Presente donde se refería a la última vez que la mujer habría sido vista, caminando junto a su perro Cholito. La existencia de esa mascota hoy también es cuestionada por la Fiscalía. “En la investigación no hemos podido acreditar su existencia (del perro); por el contrario, creemos que fue incorporado como un elemento para reforzar su relato”, acotó la fiscal Tatiana Esquivel.