El mal dato de empleo que publicó el Gobierno estadounidense puso
nerviosos a los inversionistas, que miran con temor el debilitado estad de
salud del mercado laboral. Para tranquilizar un poco los ánimos en Wall Street
e inyectar algo de optimismo entre los estadounidenses, la Casa Blanca lanzó un
mensaje de calma: EEUU no volverá a entrar en recesión.
Pese a que la destrucción de empleo, el gobierno quiso tranquilizar
un poco los ánimos a través de su asesora económica. Christina Romer solicitó a los merados que no saquen demasiadas conclusiones del último
informe de empleo, ya que sólo se tratan de las cifras de un único mes. Aunque
la funcionaria reconoció que se esperan nuevos baches en la economía estadounidense,
descartó la posibilidad de que EE.UU. recaiga de nuevo en la recesión.
Según ha explicado Romer, "es esencial que continuemos
con nuestros esfuerzos para avanzar en la dirección correcta y reemplazar las
pérdidas de empleo con aperturas robustas". Asimismo destacó los síntomas
de recuperación que se están registrando en el sector privado, donde son ya
siete los meses consecutivos que se están creando nuevos puestos de trabajo.