El Presidente Donald Trump volvió a tomarse la agenda, incluso después de haber realizado su intervención en el Foro Económico Mundial de Davos cerca del mediodía, hora local. El mandatario estadounidense anunció que no aplicará aranceles a los socios comerciales de Estados Unidos el 1 de febrero, luego de que, junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, acordaran un marco inicial para un eventual pacto sobre Groenlandia y la región ártica en su conjunto.
El marco del acuerdo, según lo que indico el Presidente a CNBC, involucra derechos minerales para Estados Unidos. Y agregó que el acuerdo sería "eterno". No dio más detalles, afirmando que el marco era "complejo" y que "lo explicaremos más adelante".
El mandatario indicó que su vicepresidente JD Vance; el secretario de Estado, Marco Rubio, y el enviado especial Steve Witkoff encabezarán la delegación estadounidense en las conversaciones. Añadió que se abrirán nuevas rondas de discusión sobre el papel de Groenlandia en Golden Dome, el sistema de defensa antimisiles escalonado que impulsó para reforzar la protección de EEUU ante amenazas más sofisticadas.
Trump sostuvo, además, que el entendimiento resultaría beneficioso tanto para EEUU como para los aliados de la OTAN.
Por su parte, la OTAN indicó que las conversaciones entre aliados sobre el acuerdo mencionado por el mandatario apuntarán a reforzar la seguridad del Ártico mediante un esfuerzo conjunto, con foco en los siete países de la Alianza que tienen presencia en la zona.
Las acciones estadounidenses subieron tras los comentarios de Trump: el S&P 500 avanzó un 1,16% a media tarde en Nueva York, mientras que el Nasdaq Composite ganó un 1,18%. El índice del dólar subió un 0,3%, aunque se mantiene un 0,5% a la baja en lo que va de semana.
Discurso en Davos
Previo al anuncio sobre los aranceles europeos, el mandatario aprovechó el espacio de Davos para referirse a Groenlandia. Trump sostuvo que “ningún país o grupo de países” puede asegurar el territorio salvo Estados Unidos y pidió abrir "negociaciones inmediatas” con Dinamarca para discutir su adquisición.
En ese momento, descartó el uso de la fuerza militar para hacerse con la estratégica isla, pero reiteró su intención de comprársela a Dinamarca. Trump justificó su postura diciendo que la isla en el ártico era un territorio “vasto”, “casi deshabitado” y “no desarrollado” que se ubica en un punto clave “entre Estados Unidos, Rusia y China”. Y agregó que “es parte de Norteamérica”.
Además, reiteró que Estados Unidos ha cargado desproporcionadamente con el financiamiento de la OTAN y que fue su administración la que impulsó mayores aportes. Dentro de esa crítica, mencionó al actual conflicto entre Rusia y Ucrania.
Dardos a Canadá
La polémica en torno a los dichos del Primer Ministro de Canadá, Mark Carney, tampoco pasó desapercibida en el discurso del mandatario en el Davos, quien mencionó su plan de reforzar la defensa del hemisferio con un “golden dome”, que según dijo protegería no solo a Estados Unidos, sino “por su propia naturaleza, también a Canadá”.
En ese marco acusó al país vecino de recibir “muchas cosas gratis” de Washington y criticó la falta de gratitud: “Canadá vive gracias a Estados Unidos. Recuérdenlo”, afirmó, aludiendo a comentarios recientes del primer ministro canadiense.
Carney, en su discurso el martes, ya había dado algunas señales sobre la postura frente a la rol de Estados Unidos en la geopolítica. El primer ministro afirmó que el "viejo orden (mundial) no volverá" "Las potencias medianas deben actuar conjuntamente porque si no estamos en la mesa de negociaciones, seremos el plato principal", declaró, añadiendo que, en su opinión, las naciones poderosas están utilizando la coerción económica para conseguir sus objetivos.
En su intervención el foro suizo insistió en que las tarifas también funcionan como herramienta política, aludiendo a negociaciones con otros países, incluidas gestiones por precios de medicamentos, bajo la amenaza de nuevos gravámenes. En energía, cargó contra la agenda climática y afirmó que Estados Unidos acelera la expansión de petróleo y gas, además de proyectos nucleares.
Venezuela, China e IA
Trump también hizo menciones a Venezuela y dijo que Estados Unidos “obtuvo 50 millones de barriles” y que el esquema implicaría compartir beneficios con Caracas, con participación de grandes petroleras.
Consultado por la inteligencia artificial, dijo mantener una “buena relación” con Xi y apuntó a reforzar el liderazgo estadounidense permitiendo a grandes compañías levantar capacidad propia de generación eléctrica para centros de datos. En cripto, reiteró su meta de convertir al país en la “capital cripto del mundo”.
Tensiones en Suiza
El evento en Davos no ha estado exento de polémicas este año. Desde el Reino Unido, el primer ministro Keir Starmer, quien previamente optó por no asistir al Foro Económico Mundial, acusó a Trump de estar “dividiendo al mundo” con efectos concretos, aludiendo a sus planes de tomar control de Groenlandia.
En Suiza, la fricción entre autoridades europeas y estadounidenses se intensificó el martes por la noche cuando el secretario de Comercio, Howard Lutnick, fue abucheado durante una cena tras realizar comentarios de tono confrontacional, lo que llevó a que varios asistentes se retiraran. Entre quienes abandonaron antes el evento estuvo la presidenta del BCE, Christine Lagarde, según personas al tanto.
Más temprano el miércoles, el gestor de fondos de cobertura Ken Griffin también cuestionó a Trump, señalando que Estados Unidos ha deteriorado su relación con los aliados europeos de una manera que no comprende ni valora.