El índice de precios de productor (IPP) de Estados Unidos
aumentó un 0,4% en el mes de septiembre, debido principalmente a los precios
más altos de la carne y el gas natural, según informó el Departamento de
Trabajo.
La inflación subyacente, que excluye los precios más
volátiles de alimentos y energía, fue del 0,1% el mes pasado.
El gobierno informará mañana sobre el índice de precios al
consumo (IPC), la medida más general de la inflación.
Dado que la reactivación económica iniciada a mediados de
2009 -después de la recesión más profunda y prolongada en siete décadas- ha
perdido ímpetu desde el segundo trimestre de este año, las empresas se ven
limitadas en su capacidad para aumentar los precios.
El bajo índice de inflación permite que la Reserva Federal
continúe su política monetaria generosa -las tasas de interés están por debajo
del 0,25% desde diciembre de 2008- mientras el índice de desempleo se mantiene
en el nivel más alto en más de un cuarto de siglo.
En un año desde septiembre de 2009 el IPC ha subido un 4%.
El incremento interanual había sido del 3,1% hasta agosto.
Si se excluyen alimentos y energía los precios de productor
subieron un 1,6% en los doce meses hasta septiembre. En agosto el aumento
interanual había sido del 1,3%.