El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, despidió a Kristi Noem, su polémica secretaria de Seguridad Nacional, en medio de una reacción pública adversa por los esfuerzos de deportación masiva de la Casa Blanca y acusaciones de que habría hecho un uso indebido de fondos públicos.
El despido de Noem marca la primera gran reorganización del gabinete del presidente desde que asumió el cargo en enero del año pasado.
Trump anunció la decisión el jueves por la tarde en una publicación en su plataforma Truth Social, señalando que Noem “nos sirvió bien” y que obtuvo “numerosos resultados espectaculares”. Agregó que Noem asumiría un nuevo rol como “enviada especial para el escudo de las Américas”, una iniciativa de seguridad de la Casa Blanca.
El mandatario dijo que nominaría al senador republicano por Oklahoma Markwayne Mullin como reemplazo de Noem para liderar el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), que supervisa varias agencias gubernamentales, entre ellas Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
El DHS también tiene bajo su supervisión a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), la Guardia Costera y el Servicio Secreto.
Presión política y polémicas en DHS
El departamento enfrenta actualmente un cierre parcial luego de que legisladores demócratas se negaran a seguir financiando sus agencias, como protesta por las tácticas de mano dura del gobierno en materia de control migratorio.
El líder estadounidense venía enfrentando crecientes presiones para despedir a Noem por su manejo de los esfuerzos de deportación masiva de la Casa Blanca, además de acusaciones en torno a un estilo de liderazgo caótico y versiones de que habría malgastado fondos públicos.
La exgobernadora de Dakota del Sur, de 54 años, alimentó la controversia durante más de un año con una retórica grandilocuente y apariciones públicas llamativas, incluida una sesión de fotos en una prisión de mala fama en El Salvador, en la que posó frente a reclusos usando un reloj Rolex.
Noem enfrentó una presión política mayor a medida que el público estadounidense empezó a darle la espalda a los esfuerzos de deportación masiva del gobierno.
En enero, Trump la defendió ante los extendidos llamados a su renuncia después de que agentes federales de inmigración dispararan y mataran a dos ciudadanos estadounidenses en Minneapolis, Minnesota. En ese momento, el presidente dijo que Noem estaba “haciendo un muy buen trabajo”.
Pero Noem siguió bajo escrutinio público por su conducción del DHS, incluidas acusaciones de que mantenía una relación romántica inapropiada con su cercano asesor Corey Lewandowski.
También enfrentó preguntas por una campaña publicitaria de US$220 millones del DHS, que incluía un contrato de nueve cifras para Strategy Group, empresa cuyo director ejecutivo estaba casado con Tricia McLaughlin, exjefa de prensa de Noem.
Sin embargo, la gota que habría colmado la paciencia de Trump llegó aparentemente esta semana, después de que Noem participara en una tensa audiencia del Senado el martes, donde varios legisladores republicanos la criticaron.
En un intercambio especialmente acalorado, el senador republicano por Carolina del Norte Thom Tillis arremetió contra el liderazgo de Noem y aludió a su notoria decisión de disparar y matar al perro de su familia, algo que relató en un libro de memorias publicado en 2024.
“Esas son malas decisiones tomadas en el calor del momento”, dijo Tillis. “No muy distintas de lo que pasó allá en Minneapolis”.
El jueves, Trump calificó a Mullin como “muy respetado” y señaló que asumiría como secretario de Seguridad Nacional el 31 de marzo.
Mullin, de 48 años, fue elegido senador en una elección especial en 2022. Férreo partidario de Trump, fue dueño de una pequeña empresa y conductor de un programa local de radio en Oklahoma antes de entrar a la política. Mullin también tuvo una breve carrera como peleador de artes marciales mixtas.