El presidente de la Cámara de Comercio estadounidense, Tom Donohue, comentó la semana pasada que impuestos más altos y una “inundación de nueva regulaciones” perjudicarán a una economía que ya es insatisfactoria. “De muchas maneras, estamos retrocediendo”, añadió. Sin embargo Donohue no ha tomado en cuenta un hecho: las empresas estadounidenses nunca antes han estado mejor.
Las utilidades después de impuestos de las empresas de EEUU han crecido 171% bajo el gobierno de Obama, más que ningún presidente desde la Segunda Guerra Mundial, y ahora están al mayor nivel en relación al tamaño de la economía desde que se comenzaron a registrar datos en 1947, según datos compilados con Bloomberg.
Las ganancias se han elevado más del doble desde su peak durante la administración del presidente Ronald Reagan y crecieron 50% más que durante el auge de Internet de fines de los ’90, medido por el tamaño de la economía.
Los líderes empresariales mencionan a los costos laborales en una era de alto desempleo, las políticas relajadas de la Fed, y su propia destreza en la administración para el auge de beneficios. La prosperidad ha resultado a pesar del presidente, no debido a él, acotan, pero los economistas no opinan lo mismo.
En una encuesta de febrero de 2012, 80% de los profesores senior de economía dijeron que el desempleo fue más bajo a fines de 2010 de lo que habría sido sin el paquete de estímulo de Obama.
Por otro lado, el problema de los legisladores de no alcanzar un acuerdo sobre elevar el techo de deuda, amenaza con hundir a un período de alta rentabilidad y alza en los precios de las acciones. Las empresas en sus reportes del tercer trimestre informaron excelentes resultados. Las utilidades de Caterpillar se elevaron 32% en comparación con el mismo período del año anterior mientras que Yahoo creció 67%.
Pese a todo, las empresas mantienen más de US$ 1,7 billón (millón de millones) en activos líquidos, lo que refleja la incertidumbre de políticas futuras. Ellas están invirtiendo en proyectos de capital sólo 80% de sus fondos internos disponibles, según los datos compilados por Bloomberg. Aunque esa cifra está por encima cerca de 33% desde fines de 2009, el ratio ha estado por debajo de 80% sólo una vez desde el fin de fines de 1958.
“Estamos en la curiosa posición donde las empresas son los ahorristas netos”, señaló el economista jefe para EEUU en Capital Economics. “Este ahorro es un problema. Lo es porque las empresas son muy cautelosas”, añadió.