La organización ecologista Greenpeace comenzó hoy una
expedición marina para analizar el impacto en el ecosistema marino del derrame
de petróleo producido por una plataforma de la empresa BP en el Golfo de
México.
La expedición de Greenpeace es la segunda de una organización ecologista
dirigida a analizar los efectos del vertido de crudo, ya que la semana pasada
partió del puerto de Fort Lauderdale (sureste de Florida) un buque del grupo
internacional Oceana.
La embarcación de Greenpeace partió hoy del puerto de Saint Petersburg (costa
oeste de Florida) para investigar los efectos del vertido en la fauna marina.
"El objetivo de esta expedición es documentar los efectos a largo plazo
que ese vertido va a tener en la fauna y en las aguas aparentemente limpias del
Golfo de México", explicó el científico español y vicepresidente para
Europa de Oceana, Xavier Pastor.
Desde que el pasado 20 de abril una explosión
destruyera la plataforma petrolífera de la compañía británica BP, más de 4,9
millones de barriles de crudo se han vertido en el océano.