Según el Melbourne Mercer Global Pension Index (GPI), que elabora la empresa Mercer, Holanda destaca este año por segunda vez como el país que
tiene el mejor sistema de pensiones del mundo. El indicador sitúa en una posición media a EE.UU., Chile, Brasil,
Alemania y Francia.
Holanda obtiene por segundo año consecutivo las mejores
notas con una puntuación de 78.3, seguida de Suiza, con 75,3, Suecia, que se
mantiene en tercera posición con 74,5, Australia, que con 72.9 puntos desciende
del segundo al cuarto lugar y, finalmente, Canadá, con 69.9.
El grupo C, que incluye a países cuyas puntuaciones oscilan
entre 50 y 65, lo encabeza el Reino Unido con 63,7 de puntuación, por delante
de Chile (59,9), Brasil (59,8), Singapur (59,6), Estados Unidos (57,3), Francia
(54,6) y Alemania (54,0).
En el grupo D con puntuaciones de 42,9 y 40,3
respectivamente figuran dos países asiáticos: Japón y China.
El índice Mercer se elabora de acuerdo con varios criterios
ponderados de forma distinta: adecuación, que tiene un peso en el índice del 40%, sostenibilidad, 35%, e integridad, 25%.
El grupo A quedó vacío al no haber ningún sistema de
pensiones que tenga todas las características exigidas. En tanto, los sistemas de pensiones del grupo B, el que encabeza
Holanda y cierra Canadá, tienen una estructura por lo general sana, con muchas
características positivas, pero también áreas que necesitan mejorarse.
Mientras, el grupo al que pertenecen tanto Brasil y Chile como EE.UU. y
algunos países europeos, tiene características buenas, pero también
deficiencias y afronta grandes riesgos de modo que si no se corrigen, peligra
su sostenibilidad a largo plazo.
Sistema de pensiones chileno
En el caso concreto de Chile, las mejores características
son el apoyo fiscal, la portabilidad de los beneficios, el bajo endeudamiento
público, el nivel de las contribuciones obligatorias y la integridad del
sistema: regulación y gestión.
Pero al mismo tiempo hay aspectos que podrían mejorarse aumentando el nivel de las contribuciones obligatorias, introduciendo una edad
mínima de acceso para los planes suplementarios, revisando la pensión mínima
para los jubilados más pobres o permitiendo a los trabajadores jubilarse
gradualmente a cambio de cobrar una pensión parcial.