Han pasado casi 20 años desde la última vez que Apple estuvo tan desligada de sus pares tecnológicos, ofreciendo a los inversionistas una alternativa atractiva frente a la volatilidad impulsada por la inteligencia artificial que ha dominado gran parte del mercado bursátil en las últimas semanas.
La correlación de 40 días de Apple con el índice Nasdaq 100 cayó a 0,21 la semana pasada, el nivel más bajo desde 2006, según datos recopilados por Bloomberg. Su correlación con el referencial ha venido disminuyendo desde mayo, cuando alcanzó 0,92, a medida que la decisión de Apple de mantenerse mayormente al margen de la carrera armamentista en IA la ha convertido en una excepción frente a muchos de sus rivales. Una correlación de 1 implica que ambos activos se mueven en perfecta sincronía, mientras que una lectura de -1 indica que se mueven en direcciones opuestas.
“La falta de correlación de Apple es 100% positiva en este momento”, dijo Art Hogan, quien ayuda a supervisar US$ 25 mil millones como chief market strategist en B. Riley Wealth. “Estamos en un entorno de IA tipo whack-a-mole (referencia al juego de golpear topos que aparecen y desaparecen), donde los inversionistas están tan nerviosos sobre qué será lo próximo en ser disruptivo que disparan primero y hacen preguntas después”.
Durante más de un mes, los inversionistas se han visto atrapados en un un círculo vicioso de pesimismo impulsado por la IA, alternando entre el temor de que los cientos de miles de millones de dólares que se están invirtiendo en IA no den resultados y la preocupación de que industrias que van desde el software hasta la gestión patrimonial y la logística queden obsoletas por la misma tecnología.
Apple, en cambio, no encaja en ninguno de los dos lados de esa angustia. El fabricante del iPhone no está participando en la bonanza de gasto en capex y no tiene una línea de negocio relevante que se perciba en riesgo frente a herramientas como Claude, de Anthropic PBC. Si bien Apple ha enfrentado desafíos para integrar IA en sus productos, se dice que la compañía está acelerando el desarrollo de tres dispositivos de hardware impulsados por IA.
Los resultados publicados el mes pasado también subrayaron algunas de las tendencias positivas en la compañía. Reportó ventas trimestrales récord —con una fortaleza destacada en su línea clave de iPhone— y entregó una proyección para el trimestre actual mejor de lo esperado. La empresa realizará un evento de lanzamiento de productos en un par de semanas.
El desacople de Apple respecto de sus pares tecnológicos quedó plenamente en evidencia el martes, cuando su alza de 3,2% superó con holgura la caída de 0,1% del índice Nasdaq 100. Fue la tercera vez este mes que la acción supera al indicador por al menos 3 puntos porcentuales, incluido el avance del 4 de febrero, el mejor en más de un año.
La acción acumula un alza de 1,7% en febrero, frente a una caída de 3,3% del Nasdaq 100 y un retroceso de 7,5% del índice de las Siete Magníficas, que se encamina a su peor desempeño mensual desde marzo. “Podría tener menos espacio para subir en un rebote tecnológico, pero no creo que sea objeto de ventas, porque está al frente de la lista de compañías que parecen aisladas de la IA”, afirmó Hogan.
Desafíos
Aun así, la acción ha experimentado su cuota de volatilidad —incluida la caída de 8% de la semana pasada, la mayor desde abril—. Su retroceso de 5% el jueves fue el peor desde la venta masiva impulsada por aranceles en abril y se produjo apenas un día después de que Bloomberg News informara que la esperada actualización del asistente virtual Siri podría retrasarse.
El fuerte aumento en los precios de los chips de memoria también se ha convertido en un creciente viento en contra, especialmente considerando que el crecimiento de Apple se rezaga respecto de otros nombres dentro del sector tecnológico.
Los analistas esperan que sus ingresos aumenten 11% en su año fiscal que termina en septiembre, antes de desacelerarse a un ritmo de 6,7% en el año fiscal 2027. También se prevé que las utilidades se desaceleren el próximo año, según datos de estimaciones recopilados por Bloomberg.
Ese panorama de crecimiento de utilidades relativamente tibio tiene a la acción transándose en torno a 30 veces las ganancias estimadas para los próximos 12 meses, por encima de todos sus pares del grupo de las Siete Magníficas, excepto Tesla, y muy por encima del múltiplo de 24 veces al que cotiza el Nasdaq 100.
“Apple no es una ganga y no lo ha sido por un tiempo, y no hay un crecimiento real en comparación con el resto del sector tecnológico”, señaló Wayne Kaufman, chief market analyst en Phoenix Financial Services. “Sin embargo, creo que el mercado seguirá dándole el beneficio de la duda”.
“Hay mucho menos riesgo para el hardware que para el software”, agregó Kaufman. “Y más allá de cualquier otra cosa, no es como si las personas pudieran usar IA para programarse un nuevo iPhone por sí mismas”.