En el marco de la ceremonia de juramento de su segundo mandato, el presidente de EE.UU., Barack Obama, prometió hoy "coraje" para intentar resolver "pacíficamente" las diferencias con otros países.
El mandatario dijo ante casi un millón de personas que asisten a la ceremonia al frente del Capitolio que el compromiso es más efectivo en las relaciones internacionales que "las sospechas y el miedo".
"Apoyaremos la democracia de Asia a África, de las Américas a MedioOriente", subrayó Obama en el discurso de su segunda investidura presidencial al afirmar que Estados Unidos tiene la obligación "de actuar en nombre de los que anhelan la libertad".
En su discurso, Obama llamó también a la ciudadanía a rechazar el "absolutismo" y el rencor partidista. En una fría jornada en Washington, el reelecto presidente hizo también un llamado a la unidad nacional.
"No podemos confiundir el absolutismo con un principio o sustitruir la política con un espectáculo", dijo el presidente de EEUU.
Obama fue investido oficialmente ayer domingo, pero hoy juró para un nuevo periodo presidencial ante John Roberts, presidente de la Corte Suprema de ese país.
Clase media y la salud
El presidente volvió a defender a la clase media y dijo que "la prosperidad de Estados Unidos debe descansar sobre los hombros" de ésta.
No obstante, Obama ha reconocido que tendrá que tomar "duras medidas" para atajar el gasto en Salud y reducir así el abultado déficit que arrastra la primera economía del mundo, en un guiño a los republicanos con los que tendrá que negociar los recortes en el gasto federal.
"Entendemos que tenemos programas caducos insuficientes para las necesidades de nuestro tiempo. Debemos aprovechar las nuevas ideas y tecnología para rehacer nuestro gobierno y reformar nuestro sistema de impuestos", agregó Obama.
Pero al mismo tiempo, el líder americano ha rechazado "el pensamiento de que EEUU tiene que elegir entre cuidar a la generación que ha construido este país e invertir en la generación que construirá su futuro". "Creemos que todos los ciudadanos merecen una medida básica de seguridad y dignidad", ha señalado.