Política

Iván Duque: “La primera gran reforma de protección de la vejez empieza por la formalización del mercado de trabajo”

El mandatario calificó como “suicida” la posibilidad de impulsar una reforma tributaria en este momento en Colombia, y defendió que se debe aumentar la integración comercial dentro de la región.

Por: Marily Lüders (Diario Financiero, Chile), Fernando Quijano (La República, Colombia), Luis Miguel González (El Economista, México) y Julio Lira (Gestión, Perú) | Publicado: Miércoles 5 de agosto de 2020 a las 04:00 hrs.
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De todos los problemas que la pandemia ha expuesto, uno de los más evidentes ha sido la necesidad de reformar los sistemas previsionales para hacerse cargo de los desafíos del siglo XXI. Los países de la Alianza del Pacífico -Chile, Colombia, México y Perú- están en medio de un debate sobre el tema que fue el eje de una inédita conversación del presidente colombiano, Iván Duque, con los directores de cuatro medios de la Red Iberoamericana de Periodismo Económico (RIPE).

- ¿Cuáles son los plazos y ejes generales de la reforma de pensiones que Colombia tiene en proceso? En el entendido de que estos procesos son cada vez más integrados a nivel regional.

- Chile ha logrado en las últimas tres décadas reducir quizás mucho más que México, Perú y Colombia su informalidad. A medida que hay más puestos de trabajo formales hay más base de cotizantes, y más ahorro pensando en la vejez. La primera gran reforma de protección de la vejez empieza por la formalización del mercado de trabajo. La segunda tiene que ver con los regímenes, En América Latina hemos estado históricamente en un debate entre regímenes de prima medio y de ahorro individual. Yo creo que hay que buscar una conciliación. Los de prima media en el mediano plazo tienen que volcarse a ser mecanismos de protección de los más vulnerables. Hay que utilizar esos recursos en mayor distribución (...) para universalizar cobertura y al mismo tiempo también mejorar el ingreso para la vejez. Ese apoyo a la vejez debe ir de la mano con la profundización de un esquema que hemos llamado los Beneficios Económicos Periódicos, es un esquema de una renta para las personas que han tenido bajo nivel de cotización y que han estado en la brecha. Y a quienes no han cotizado, los hemos atendido con un programa social que llamamos Colombia Mayor, donde tenemos un ingreso básico para todos los mayores de 65 años en condición de vulnerabilidad.

- ¿Se puede mantener ese ritmo de aportes en un escenario de estrechez fiscal como el que todos los países están viviendo?

- En Colombia se han hecho reformas importantes y ha ido reduciéndose la presión fiscal dramática que tuvimos en los ‘90 y a comienzos de la década, pero la mejor manera de reducir esa presión es que tengamos más personas que sean trabajadores formales y formalizar el empleo. En la medida en que hay personas formales creciendo, tenemos más personas en el régimen contributivo, menos en el subsidiado, y por lo tanto hay más sostenibilidad a mediano y largo plazo. Lo mismo ocurre con el sistema fiscal, porque en la medida que tenemos más formalización laboral, va a aumentar la base de recaudo de la nación en el tiempo.

- ¿Qué medidas contemplan para la reactivación más allá de las transferencias gubernamentales a los más vulnerables?

- Colombia va a detonar cerca de US$ 30 mil millones en inversión -privada, público-privada y pública- para los próximos años. Esto va a ser parte de nuestro plan de reactivación, pero también hemos venido teniendo un sistema de transferencias y de apoyo a los más vulnerables. Hay un programa de inversión, de generación de empleo, de transformación y tenemos también los mecanismos de protección a los más vulnerables trabajando y operando simultáneamente.

Respuesta a la crisis

- Colombia ha enfrentado la crisis más con endeudamiento externo que nuevos impuestos. Usted ha descartado una nueva reforma tributaria en el corto plazo, ¿la pandemia le ha hecho cambiar esta decisión?

- Este país siempre hacía las reformas tributarias pasándole la cuenta de cobro al sector privado, y nosotros a comienzos de año dijimos que vamos a cambiar esta orientación, a bajar esa carga para que haya más inversión, recaudo y crecimiento.

Hacer una reforma tributaria en este momento, donde la pandemia está golpeando a la micro, pequeña, mediana y gran empresa, a la clase media, a la clase alta, a las clases más vulnerables, es suicida. En medio de la pandemia, ¿a quién se le van a cobrar más impuestos? ¿A la micro, pequeña, mediana y gran empresa para asfixiarla, que se quiebre, emplee menos y detone un mayor desempleo? Absurdo. Pasar la cuenta de cobro a la clase media en este momento es afectar la demanda agregada, y si se le pasa a los más vulnerables, profundizamos una crisis social.

- ¿Qué sirve y qué no sirve frente a la pandemia desde el punto de vista de políticas públicas?

- El aislamiento preventivo obligatorio ha funcionado, hemos aumentado nuestro número de pruebas de manera considerable, las medidas de cuidado intensivo, las UCI, pusimos en marcha una estrategia de pruebas, rastreo, aislamiento selectivo (...) y cuando miramos indicadores como letalidad, o muertes y contagios por millón, tenemos un horizonte optimista y mejor comportamiento que otros países. Las medidas focalizadas -aislamientos en lugares donde hay conglomerados- nos permiten actuar con celeridad y con precisión, y al mismo tiempo seguir recuperando vida productiva de manera responsable. Esto no tiene manual, esto no tiene trofeos, aquí no se sabe qué va a pasar.

- ¿Qué autocrítica haría a la forma en que ha gestionado? ¿Cuál es la gran lección que ha tenido su gobierno?

- En esto no hay soluciones perfectas, una pandemia es una tragedia y nos trae enseñanzas todos los días. El coronavirus llevó a que colapsaran sistemas de salud de las economías más ricas. América Latina, que tenía una economía mucho más informal, un sistema de salud mucho más precario, tuvo que tomar decisiones agresivas y fuertes desde el comienzo. No podemos darnos el lujo de quedarnos estáticos.

Si no hubiéramos tenido que enfrentar tanta escasez en el mundo para adquirir ventiladores, reactivos, tal vez hubiéramos podido fortalecer más rápido nuestra capacidad de respuesta. A medida que haya adherencia a las medidas de distanciamiento físico (...) vamos a avanzar de manera segura. En la medida que nos relajemos, bajemos la guardia, creamos que esto ya pasó, estaremos expuestos nuevamente a presiones de contagios.

Integración económica

- Se ha intentado mucho avanzar en la integración económica y se ha conseguido poco, ¿qué se puede hacer diferente en 2020?

- El comercio intrarregional en América Latina es muy bajo como porcentaje del comercio total, no llega ni siquiera al 30%. Por eso la importancia de la Alianza del Pacífico, porque logra avanzar en temas de circulación de bienes, de inversiones, inclusive empezamos el desarrollo del Mercado Integrado Latinoamericano (MILA). Una de las metas es lograr que Ecuador se incorpore como miembro pleno a este bloque. Podemos formar importantes cadenas de valor al interior de la Alianza y ganar eficiencias, podemos desarrollar el mercado pero también protegernos en bloque.

- ¿Qué pasaría si como consecuencia de la pandemia las calificadoras de riesgo arrancaran un rally de recalificar países?

- Juzgar en términos de calificación crediticia a nuestros países en plena pandemia con el mismo lente con el que lo juzgábamos cuando no había pandemia, me parece que no tiene sentido. Los efectos de esta pandemia son globales, no hay un solo país del mundo que no vaya a salir de esto con más deuda, más déficit y quizás más desempleo. Si se produjera una recalibración de la calificación en detrimento de los mercados emergentes, tendría algunos efectos que no estarían, a mi modo de ver, bien soportados.

- ¿En qué tenemos que fijarnos para que 2021 sea un año de recuperación y no el segundo año de la crisis?

- En cultura ciudadana, tenemos que recuperarnos y reactivarnos. No podemos seguir pensando que las economías se pueden quedar cerradas, las economías tienen que ir recuperando al máximo su capacidad productiva y de demanda, y eso sólo ocurre cuando todos podamos retomar una senda de nueva normalidad, con tapabocas, distanciamiento, protocolos, pero sobre todo con una gran cultura ciudadana. En la medida que nos comportamos acorde con los procesos de transición, podremos nuevamente establecer comercio, consumo, turismo, como se lo merece la región.

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