La luz de la mañana posterior a los dos terremotos que asolaron Venezuela mostró con total nitidez el tamaño de la catástrofe. El movimiento telúrico de 7,2 escala de Richter registrado a las 18:05 del miércoles fue seguido 39 segundos después por uno de 7,5. Ambos remezones dejaron en el suelo 250 edificaciones, de acuerdo con las cifras oficiales más recientes hasta el cierre de esta edición.
Frente al desolador panorama, y mientras se han sucedido alrededor de 150 réplicas, muchos temen que el conteo de 188 fallecidos y 1.520 heridos crezca de manera significativa durante los trabajos de rescate y remoción de escombros.
Ante la caótica situación la presidenta interina, Delcy Rodríguez, aseguró que los primeros esfuerzos están abocados a “rescatar vidas”, dando cuenta del despliegue del Sistema de Protección Civil y el Sistema de Emergencia Nacional.
El gobierno declaró Estado de Emergencia Constitucional y “zona de catástrofe” en La Guaira, el estado más golpeado por el fenómeno geológico. La Gran Caracas le sigue en términos del colapso de infraestructuras residenciales y viales, mientras que también se registran emergencias de esa naturaleza en los estados Aragua y Carabobo.
“Nos ponemos a disposición del Ejecutivo para articular las iniciativas y los mecanismos de coordinación que sean necesarios”, señaló Fedecámaras, el pricipal gremio del país.
En ese marco, se determinó la activación del Estado Mayor de Contingencia para Emergencias Civiles, un comité de crisis centralizado de máximo nivel para unificar el control de la emergencia que está compuesto por el vicepresidente Diosdado Cabello; el vicepresidente Sectorial de Servicios y Obras Públicas, Juan José Ramírez; el vicepresidente del área Social, Héctor Rodríguez; y el vicepresidente de Economía, Calixto Ortega.
Por otra parte, el Ejecutivo informó que utilizará parte de los activos de reserva que mantiene en el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Específicamente, tiene previsto acceder inicialmente a US$ 200 millones de los US$ 4.500 millones que posee en Derechos Especiales de Giro (DEG), es decir, los activos que se distribuyen entre los países miembros en proporción a su contribución y cuya utilización no requiere un programa de préstamos amplio del organismo multilateral.
La vocera del Fondo, Julie Kozack, declaró este jueves en una rueda de prensa en Washington que el organismo trabaja estrechamente con las autoridades venezolanas “mientras evalúan el impacto económico y las necesidades de recuperación”.
Cabe destacar que el FMI y el país sudamericano retomaron relaciones en abril pasado, tras un quiebre de años bajo la administración de Nicolás Maduro.

El antes y después en una zona del estado La Guaira, el más afectado por la catástrofe.
El despliegue del sector privado
En medio de la catástrofe, diferentes actores se han hecho parte de los esfuerzos que demanda la emergencia.
La Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras), el mayor gremio empresarial del país, emitieron este jueves un comunicado señalando su “disposición de seguir contribuyendo, desde el sector privado organizado, con iniciativas, capacidades y esfuerzos que permitan apoyar la atención de la emergencia y ayudar a levantar nuevamente a Venezuela”.
Además de exhortar a sus afiliados en todo el país “a seguir prestando su ayuda y respaldo a las personas y comunidades afectadas por esta tragedia”. Asimismo, sostuvieron que están “a disposición del Ejecutivo Nacional para articular las iniciativas y los mecanismos de coordinación que sean necesarios, con el propósito de sumar esfuerzos en favor de la atención de los afectados y la recuperación de las zonas impactadas”.
Un funcionario del organismo indicó a Diario Financiero que sostuvieron una reunión con representantes de toda Venezuela para evaluar los daños que generaron los terremotos, mientras ya despliegan apoyo en la atención primaria de los heridos y centros de acopio en las diferentes cámaras y asociaciones en lo ancho del país.
Así también comentan que los sectores inmobiliario y de construcción son los que están especialmente coordinados con el Gobierno.
De hecho, abrieron un portal para solicitar colaboración a todas las empresas que tengan máquinas para levantar escombros y cooperar en operaciones de rescate.
Mientras tanto, la ayuda internacional se comenzó a desplegar. El primero en hacerse presente fue El Salvador, que esta tarde embarcó 300 rescatistas y 50 toneladas de equipo, medicamentos e insumos de primera necesidad.
“Nuestro corazón está con el pueblo de Venezuela en estos momentos difíciles. Les enviamos toda nuestra solidaridad y nuestras oraciones. Fuerza Venezuela”, señaló el miércoles en la noche el Presidente salvadoreño Nayib Bukele.
En el trascurso de las jornadas venideras se espera la llegada de ayuda y contingente comprometida por Estados Unidos. De acuerdo con la Presidenta interina, también sumarán esfuerzos ante la catástrofe China, Rusia, Brasil, México, Turquía y Nicaragua, entre otros.