El Rey de España mantendrá su sueldo bruto en casi US$ 400 mil (292.752 euros) y el Príncipe de Asturias en 146.376 euros, y ha decidido recortar para 2013 en US$ 73 mil (55.000 euros) la cantidad presupuestada para retribuir al resto de miembros de la Familia Real.
Esto, en pesos chilenos equivale a un sueldo bruto, del Rey, de $ 188,6 millones en el año, algo así como $ 15,7 millones mensuales.
Según los datos facilitados hoy por la Casa del Rey para explicar la distribución de los US$ 9.445 millones (7,93 millones de euros) que percibirá esta institución de los Presupuestos Generales del Estado, la partida que más baja en términos relativos es la destinada a la Familia Real, con un recorte del 7,29%, hasta los US$ 930 mil (699.128 euros)
El sueldo bruto anual del Rey Juan Carlos y del Principe Felipe vuelve a los niveles de 2011, tras el recorte puntual del 7,1% para 2012 que el Rey se aplicó a sí mismo y al Príncipe el pasado julio, en línea con los ajustes aplicados a los miembros del Gobierno.
Ello supuso una rebaja de US$ 28 mil (21.000) euros en los ingresos del monarca y de unos US$ 13.846 (10.400 euros) en el caso del Heredero de la Corona
Las mismas fuentes se han mostrado convencidas de que, si el Gobierno volviera este año a aplicar una reducción salarial a los funcionarios de la Administración del Estado, el Rey volvería a decidir el correspondiente recorte en las retribuciones de la Familia Real y de la Casa.
Entre los ajustes más importantes del presupuesto, cuyo desglose publica hoy la web oficial de la Casa, destacan también los 96.000 euros en que se reducen los gastos protocolarios y representativos, así como los 80.000 euros menos en el pago de incentivos para remunerar la productividad y mayor dedicación de sus funcionarios y de los de otros organismos públicos que prestan allí sus servicios.
Estas medidas se enmarcan en un esfuerzo de austeridad presupuestaria promovido por el propio don Juan Carlos, quien, según explican fuentes de la Casa, dio orden de reducir al máximo todos los gastos, tanto los propios como los costeados por otros organismos del Estado.
El recorte en 55.000 euros aplicado por el Rey a la partida presupuestada para gastos de representación de la Reina, la Princesa y las infantas Elena y Cristina obedece tanto a razones de austeridad como a una menor participación en actividades oficiales, según explican estas fuentes, sin precisar si alguno de estos miembros de la Familia Real no percibirá retribución alguna.
Menos almuerzos, recepciones y regalos
Para poder ahorrar 96.000 euros en el capítulo "atenciones protocolarias y representativas", donde se incluyen los gastos ocasionados por actos a los que asisten los miembros de la Familia Real, se harán menos almuerzos, recepciones y regalos protocolarios, y se procurará que los que se mantengan sean menos costosos.
Hay un apartado relativo a materiales y suministros, donde se incluye el costo de la página web de la Casa del Rey, que también se reduce en 35.000 en euros para este ejercicio, con medidas como la centralización del sistema de impresión o la implantación del uso de un mismo papel ecológico para todos los documentos oficiales.
Y aunque el alquiler de servicios para el nuevo procedimiento de impresión ha obligado a subir el apartado "arrendamientos y cánones", que supone 140.000 euros, el balance final del capítulo de gastos corrientes baja un 4,37% respecto a 2012, con un ahorro de 147.000 euros, que dejan un monto de 3.218.000 euros.
Los gastos del personal se llevan casi la mitad del presupuesto de la Casa, un 48,78%, y se quedan en 3.870.000 euros, lo que representa una disminución del 3,25% respecto a 2012.
Hay una plantilla propia de la institución que a finales de 2013 estará integrada por 133 personas, seis menos que en 2012, y una plantilla de apoyo, con personal de ministerios para labores diversas (como seguridad, administración y desplazamientos), que se queda en 353 funcionarios, 16 menos que a finales de 2011.
Los 7,93 millones de euros asignados a la Casa del Rey para 2013, tras una reducción del 4% respecto a 2012, sitúan la partida global en niveles inferiores a 2006 y, si se observa la evolución de los últimos 10 años, su crecimiento del 9,81% contrasta con el aumento en un 44,16% de los gastos no financieros del Estado y con la subida del 30,4% en el IPC general.