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Publicado: Jueves 21 de noviembre de 2013 a las 05:00 hrs.
El gobierno de Dilma Rousseff decidió "reestructurar" el modelo de financiamiento de la reforma agraria. El Ejecutivo dejará de conceder créditos a los campesinos sin tierra en la primera etapa de sus asentamientos, y los reemplazará por subsidios no reembolsables. Para esto, computará como pérdida en el presupuesto un monto cercano a los 300 millones de reales anuales (unos US$ 130 millones). La idea es asegurar el asentamiento e impulsar al inicio la producción de las familias beneficiadas.
Otro cambio que podrá debilitar e irritar a los líderes de los movimientos sociales del campo es que el gobierno desembolsará esos recursos directamente entre los asentados, y no más a las asociaciones que hoy administran y controlan las transferencias y compras que realizan los beneficiarios finales.
Con esta medida, el gobierno rescató 1.900 millones de reales (unos
US$ 830 millones) que estaban parados en cuentas corrientes administradas por esas instancias y eran cuestionadas por el Tribunal de Cuentas del Estado y la Procuración General. Del total, cerca de 300 millones de reales pudieron volver a las manos de los responsables de esas asociaciones para destinarse a la construcción de viviendas o a que las familias asentadas adquieran bienes.
Cuatro reglamentos deberán resolver aspectos clave como la protección de resultados de investigación, el uso y operación del repositorio nacional y la transparencia en las empresas de base científico-tecnológica.
La AFC advirtió que el cambio reducirá los recursos que gestionará y, con ello, sus ingresos. María Paz Hidalgo explicó que, ante modificaciones legales anteriores, estas compensaciones se han pagado con cargo al Fondo de Cesantía Solidario.
Operación podría superar los US$ 43 millones y daría fin a las disputas entre quien funge como dueño del complejo y su banco financista. Quien se quede con el paño podría levantar al menos tres edificios para vivienda, oficina y comercio.
Sebastián Vallebona anticipó un alto interés de las empresas por acogerse a la medida y señaló que avanzan junto a InvestChile en una plataforma tecnológica para responder con rapidez.