La Bolsa de Santiago comenzó sus operaciones de este jueves con nuevo ánimo de recuperación, a medida que los traders buscan dejar atrás el pánico por la guerra en Medio Oriente, sin que todavía haya demasiadas certezas sobre cuánto durarán las hostilidades.
El S&P IPSA chileno subía 0,5% a 10.552,09 puntos, en lo que podría ser una segunda sesión remontando, después de que a mitad de semana ganara 2,4%. Itaú (4,4%), Cencosud (1,8%) y CAP (1,5%) lideraban estos primeros negocios.
Los futuros del Dow Jones caían 0,3%, aunque los del S&P 500 y el Nasdaq 100 no tenían cambios relevantes. Las bolsas de Europa, una de las regiones más afectadas por la incertidumbre energética, igualmente se estabilizaban.
Asia, también vulnerable, dio este jueves sus primeras señales de repunte, siguiendo el mejor ánimo que predominó ayer en Occidente: el japonés Nikkei subió 1,9%, el CSI 300 de China continental ganó 1% y el hongkonés Hang Seng sumó 0,3%.
Sin embargo, el petróleo Brent escalaba 2,4% a US$ 83 por barril, el dólar global recuperaba algo de la particular fortaleza que ha tenido en esta crisis -marcada por temores inflacionarios-, y las principales tasas de interés mundiales volvían a subir.
"La guerra entre Estados Unidos e Irán sigue sin dar señales de distensión, y el Senado estadounidense ha allanado el camino para que el presidente Donald Trump continúe con los ataques militares contra Irán en una votación", comentó el analista sénior de mercados de Oanda, Kelvin Wong.
"Las ruedas de prensa de la Casa Blanca hasta ahora no han aportado mucha claridad sobre el posible desenlace del conflicto, lo que mantiene elevado el riesgo de que se prolonguen las interrupciones en el suministro de petróleo y gas en Medio Oriente. Esta incertidumbre podría amplificar las presiones sobre los precios de la energía", advirtió.