Las bolsas se están tranquilizando este miércoles, a medida que los traders buscan un punto de equilibrio tras las ventas globales causadas por la campaña militar de Estados Unidos e Israel contra Irán y sus aliados en Medio Oriente.
El S&P IPSA abrió con un alza de 1% hasta los 10.347,44 puntos, lo que significa un freno a las violentas caídas que sufrió en la jornada anterior, y que lo llevaron a perder momentáneamente los 10.000 puntos.
"Este es un movimiento que calza con una lectura típica de reversión táctica cuando se disipa parte del shock externo. El mercado local recoge el cambio de tono internacional, disminuye la percepción de riesgo geopolítico y los flujos vuelven parcialmente hacia la renta variable", escribió la analista de mercados de XTB Latam, Emanoelle Santos.
Los futuros de los tres principales índices de Wall Street operaban sin cambios relevantes. En Europa, el continental Euro Stoxx 50 ganaba 1,7% y el FSE 100 de Londres subía 0,7%. El crudo Brent se estabilizaba en US$ 82 por barril, tras subir 12% desde que estalló la guerra.
Según Santos, "la moderación del crudo se vincula con señales de mayor disposición a asegurar el tránsito en Medio Oriente, lo que reduce el escenario de interrupción logística prolongada, y con reportes que apuntan a un posible acercamiento entre Irán y EEUU para encauzar el fin del conflicto".
Agentes del Ministerio de Inteligencia de Irán acudieron tras bambalinas a contactarse con la Agencia Central de Inteligencia estadounidense el domingo, un día después de que comenzaran los ataques, aunque escépticos de que cualquiera de las dos partes estuviera lista para cerrar un acuerdo en ese momento, según un reportaje del New York Times.
Y Scott Bessent, secretario del Tesoro estadounidense, dijo recientemente a la cadena CNBC que EEUU hará "una serie de anuncios" para apoyar al comercio energético en el Golfo Pérsico.
Esto sigue a lo prometido por Donald Trump en la tarde del martes, pues el mandatario ofreció seguros contra riesgo político y escolta naval de la Armada a los cargueros que busquen cruzar el estrecho de Ormuz, aunque el público acogió esto con dudas sobre la viabilidad d ela propuesta, y los precios del petróleo se moderaron sólo un poco.
Al cierre de la jornada asiática, por otro lado, lo que predominó fue el mal ánimo del martes, y por ende el japonés Nikkei se hundió 3,6%, el hongkonés Hang Seng perdió 2% y el CSI 300 de China continental retrocedió 1,1%.