Las dudas y las alertas respecto al despegue de la incipiente industria del hidrógeno verde estaban instaladas. A fines de enero, fuentes confirmaban a DF que megaproyectos de amoníaco verde en Magallanes entrarían en pausa a la espera de mejores condiciones internacionales. Y aunque firmas se fueron retirando sigilosamente de los gremios a los que estaban asociados, en los últimos días la crisis azotó con fuerza a la vereda gremial que impulsa el que sería el “combustible del futuro”.
Mientras en la tarde de este martes el Ministerio de Energía, junto a los integrantes del Comité Estratégico de Hidrógeno Verde, integrado, entre otros, por la exPresidenta Michelle Bachelet, y el exministro de Energía, Juan Carlos Jobet, lanzaban la Actualización de la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde 2026-2030 que busca dar continuidad a la política de Estado que se inició en 2020, en dos gremios clave sinceraban con síntomas claros la crisis.
“La Asociación Gremial de Productores de Hidrógeno Verde y sus derivados de Magallanes (H2V Magallanes) ha anunciado que pondrá una pausa a sus actividades gremiales, hasta que las condiciones de los mercados internacionales permitan dar un mayor dinamismo al desarrollo de estos proyectos, tan necesarios para acelerar la transición energética global”, sostuvo el directorio de dicho gremio en un comunicado.
Según explicaron, la contingencia internacional ha derivado en la inexistencia de un mercado consolidado para el hidrógeno verde y sus derivados, sin compradores firmes ni señales claras de demanda internacional, que permitan sustentar proyectos de gran escala e intensivos en capital como las que se están desarrollando en Magallanes.
2 proyectos de escala industrial con decisión final de inversión (FID) quiere tener el gobierno a 2030. US$11 mil millones de inversión tiene el proyecto de HNH Energy, por ahora suspendido
De hecho, el 2o de enero HNH Energy -que impulsa un megaproyecto de amoníaco verde por US$ 11 mil millones- formalizó el fin de su participación en el gremio.
Y si bien la decisión informada no ha implicado despidos por el momento, DF confirmó que en la Asociación Chilena de Hidrógeno (H2 Chile) en la tarde de este martes eliminó el área de comunicaciones y se despidió a uno de los profesionales de Estudios. Fuentes comentan que la decisión se materializó tras una fuerte salida de asociados desde el año pasado, cuando los actores constataron que el despegue era inviable, implicando una merma en los recursos producto de membresías, soporte clave en las finanzas del gremio.
Este mes será importante para H2 Chile porque desarrolla la asamblea en la que las firmas sinceran si quieren continuar en el gremio, siendo la antesala a los ajustes en el directorio que vendrán el 27 de abril cuando se renueva la mitad del directorio. Ahí incluso se podría analizar la continuidad del actual director ejecutivo, Marcos Kulka.
Pero estos nuevos síntomas de repliegue serían solo el inicio del efecto dominó que está por venir. Con las definiciones de los gremios, donde ya no se vería útil tener representación gremial, en las empresas -sostienen conocedores- ya están conversando respecto a los ajustes que deberán materializar a nivel interno.
Metas del Gobierno
El telón de fondo descrito contrasta con el buen ánimo del Gobierno que presentó el martes la actualización de la estrategia nacional en las dependencias del Ministerio de Relaciones Exteriores.
¿Cómo se compara esta actualización respecto de la estrategia de hidrógeno verde del año 2020? Según el documento, de 59 páginas, al que tuvo acceso DF, la actualización avanza en la senda de los pilares de la estrategia de dicho año, pero focalizando pragmática y estratégicamente en temas críticos para el escenario actual.
Plantea que se profundiza el pilar de la estrategia referido al hidrógeno verde como motor del desarrollo local, focalizando los esfuerzos en consolidar la demanda interna en nichos de mercado competitivos, para apalancar la exportación.
Asimismo, se mantiene el compromiso con la descarbonización, pero se suma la motivación de impactar positivamente en el crecimiento económico y en la seguridad energética, tanto del país como de los destinos de exportación.
Se concentran los esfuerzos -dicen- en concretar los proyectos en desarrollo, de diversas escalas, tanto para la demanda interna como para la exportación. Y también se apuesta por un desarrollo de la industria descentralizada que pasa de dos polos productivos a un ecosistema anclado a la diversidad de roles y potencialidades de las regiones, conformando hubs interregionales de demanda interna y exportación.
En las metas de actualización 2026, se contemplan 100-200 kt/año H2V eq. (miles de toneladas. Hidrógeno verde equivalente) en lo que se refiere a demanda doméstica a 2035; y 300-700 kt/año H2V eq. en exportaciones al mismo año. Y, a 2050, 2.000-3.500 kt/año H2V eq. en producción nacional (demanda doméstica y exportación).
En el detalle, entre los hitos a 2030, se apunta a contar con instrumentos y mecanismos operativos para acortar brechas de costos respecto a combustibles fósiles. Para ello, se dice, se impulsarán instrumentos financieros de alcance transitorio e impacto fiscal neutro, y otros mecanismos que aborden los componentes del costo de producción.
Se suma, entre otros aspectos, contar con instalaciones de infraestructura portuaria y logística de uso compartido en al menos dos regiones del país; y contemplar al menos dos proyectos de escala industrial que alcancen la decisión final de inversión (FID).
Así, se declara en medio del documento que la actualización de la estrategia responde a una etapa en la cual la madurez actual de la industria requiere de políticas realistas, flexibles y orientadas a la implementación.