Un trimestre para el olvido culminó hoy para el petróleo, cuyo precio se depreció hasta llegar a su mínimo en los últimos doce meses, debido principalmente a la incertidumbre instalada en el mercado por la crisis de deuda que sufre la zona euro, que tiene a Grecia al borde del default y a otros países como Italia y España sorteando serias dificultades financieras.
Asimismo, la posibilidad de una desaceleración global, cuyo signo más patente fue la baja de la nota crediticia de EEUU por parte de Standard and Poor's, arrastró a la baja a las bolsas internacionales, y con ellas las expectativas de demanda de crudo.
Con ello, el fin de mes encuentra al petróleo de Texas -usado en Chile como referente para establecer el precio de los combustibles- cotizado en US$ 78,9, con lo que en el último trimestre acumuló un retroceso de 17,23%. Durante el último mes, el crudo bajó 11,14% en su valor.
Después de muchos días centrados en los problemas de la eurozona, la atención se trasladó hoy a China, ante el temor de que esa economía emergente muestre una ralentización de su crecimiento que lleve a un descenso del consumo de petróleo.
Además, en Estados Unidos se informó hoy de que en agosto cayeron los ingresos de los norteamericanos, por primera vez en casi dos años, sorprendiendo a los analistas. Esto genera más dudas sobre la capacidad de la principal economía del mundo de recuperarse de una eventual recesión global.