1. Empleo EEUU
En el informe de empleo de enero se observó una sorpresa positiva en la creación de puestos de trabajo. Sin embargo, al revisar su composición, el crecimiento se concentró en segmentos de menor remuneración, por lo que no refleja un cambio estructural respecto de la tendencia de 2025, cuando la Fed retomó los recortes de tasas. En este contexto, el reporte que se publicará el viernes podría entregar mayor claridad sobre la evolución del mercado laboral. Aun así, persiste la incertidumbre por la inflación, que continúa por encima del objetivo de 2%, pese a que ello no impidió nuevos recortes durante 2025.
2. IPC y sus impactos
La minuta de la reunión de política monetaria del 26-27 de enero mostró que se discutió la posibilidad de un recorte en la TPM, aun cuando el mercado no anticipaba ajustes en esa instancia. En el IPC de enero, el dato general se ubicó en línea con lo previsto, pero la inflación sin volátiles sorprendió al alza. Si bien lo anterior fue una sorpresa, no esperamos que se repita, ya que podría ser algo estacional, por lo que anticipamos un registro de IPC para febrero de 0,2%, dado en parte por una disminución del tipo de cambio local, lo que daría espacio para que el BCCh realice 2 recortes este año, marzo y junio.
3. ¿Nuevas oportunidades de inversión en China?
La reunión anual de las “Dos Sesiones”, del 4 al 11 de marzo, revisará el desempeño del año y definirá las principales variables económicas, además de presentar el 15° Plan Quinquenal 2026–2030. Podríamos conocer una nueva meta de crecimiento, posiblemente menor al actual 5%, lo que reduciría la presión por mayores estímulos fiscales. Por otro lado, también se espera que se definan prioridades en innovación, manufactura y mayor impulso al consumo, generando nuevas oportunidades de inversión.
4. Chile: atractivo punto de entrada
Tras un mes de claro underperformance de la bolsa local frente a sus pares regionales —en un entorno sin cambios relevantes en cobre, petróleo ni en las monedas— Chile vuelve a posicionarse como un mercado atractivo. Lo anterior, respondería a valorizaciones razonables, un escenario externo favorable apoyado en los precios de las materias primas y mejores perspectivas de crecimiento para la economía. Estos factores podrían traducirse en mayores utilidades corporativas y, en consecuencia, en un mayor potencial de alza para el índice.